Entrevista a Antonio Castillejo / Director y técnico de doblaje (València, 31-mayo-1985)
Disfrutamos del cine y las series, de los productos audiovisuales en definitiva, y en ocasiones reconocemos la voz doblada de un actor o una actriz determinada. Sabemos que hay un laborioso trabajo detrás, en el que determinante es la función del director de doblaje.
Antonio Castillejo dirige, junto a Rafa Ordónez, el estudio y escuela ‘Black Noise’, en València, próximo a Benetússer, un centro del que han salido algunos de los mejores dobladores de la provincia. “Resulta un orgullo para nosotros”, apunta.
Nos detallará cuáles son sus principales funciones y su reto más inmediato, acabar de recuperar unas instalaciones que fueron devastadas durante la dana de 2024. Agradece, en ese sentido, el apoyo de sus alumnos y las dos entidades que les cedieron sus instalaciones.
¿Cómo llegas al doblaje?
Tras formarme como técnico superior de sonido, en Paterna, busqué un sitio de prácticas. Comencé en AC Estudis, precisamente el estudio que ahora gestiono con Rafa (Ordóñez), bajo la denominación de ‘Black Noise’. En un primer momento desconocía todo sobre el doblaje.
¿Qué te maravilló de este mundo?
Siempre he sido un consumidor convulsivo de series y películas, principalmente en versión original. Recuerdo que tenía trece años y me buscaba la vida para ver un sinfín de producciones.
Descubrí el detalle con que se trabaja en el doblaje, esa manera de utilizar el imaginario para ‘jugar’ a ser el que está en la pantalla y ponerle voz. Como escuela también veía la corriente de energía de los alumnos, esas ganas de aprender; todo ello sencillamente me enamoró.
¿Cuáles son las funciones de un director de doblaje?
En un primer momento recibimos el material -la película-, acompañado del guion. Lo visionamos e intentamos después guiar al actor de doblaje, que no ha visto el producto, a diferencia de nosotros.
Anteriormente lo hemos ajustado, es decir, hacemos que el texto encaje con el ritmo en castellano, pues sin ir más lejos las frases en inglés suelen ser más largas, tiene más sílabas. Esa función la suele hacer el director.
El ajuste es entonces determinante.
Por supuesto, pues cuanto mejor sea el ajuste más cómodo y rápido trabajas; no es necesario retocar el texto. A continuación, un programa -mediante una gráfica- señala cuántas intervenciones tiene cada uno de los protagonistas.
Según esa información eliges, habitualmente a través de un casting, qué actor hace o dobla cada personaje. Nos fijamos también en el abanico de voces que precisamos; por ejemplo, una película romántica requerirá de actores que puedan defender eso emocionalmente.
¿También ejerces de actor de doblaje?
Mis apariciones son relativamente cortas y sencillas, frases sueltas o un policía que grita ¡alto! No me disgusta, es mi trabajo, mi día a día y estoy acostumbrado.
«Dependes muchísimo de lo que hace otra persona, la que está en la pantalla, el importante es él, no tú»
¿En el doblaje hay egos?
No especialmente, aunque algo hay (poco). En este trabajo dependes muchísimo de lo que hace otra persona, la que está en la pantalla, y el importante es él, no tú. Se debe respetar esa labor, a la que nosotros ponemos voz.
¿Sigues viendo las películas en VOSE?
A ser posible sí, pues es complicado separar la diversión de lo profesional; observo una voz que no me gusta o no me cuadra, me saca de la trama… Verla en versión original me ayuda a concentrarme más en la película.
«La mayor dificultad es estar a la altura de los profesionales que han intervenido en la película»
¿Existen más dificultades a la hora de dirigir?
La mayor es estar a la altura de los profesionales que han intervenido en la película.
¿Es cierto que el sector está en crisis?
Estamos en un momento de inflexión, en el que los dos sindicatos de València y los estudios debemos ponernos de acuerdo y firmar un nuevo convenio que nos permita seguir trabajando. Hemos estado diversas semanas parados.
Retrocedamos a octubre de 2024.
Nosotros, como escuela, teníamos cuatro clases ese 29 de octubre, el día de la dana. Fueron varios los que avisaron de las lluvias fuertes, así que decidimos suspenderlas.
Rafa y yo finalizamos un par de cosas y decidimos marcharnos a casa; apenas teníamos más trabajo. Salimos y a los diez minutos se cortó la luz, llegó la riada… Un día más tarde comprobamos que las instalaciones estaban arrasadas.
«Tras perderlo todo en la dana de 2024 mucha gente nos ayudó, ¡fue increíble, todavía me emociono»
¿Cómo os habéis ido recuperando?
Tras perderlo todo, en una experiencia traumática, la primera decisión era si intentábamos poner ‘Black Noise’ de nuevo en marcha. Sabíamos que habría mucha gente que nos ayudaría -actores, actrices, alumnado, profesores…-, como así fue. ¡Fue increíble, todavía me emociono!
Aún no tenemos habilitadas todas las salas, pero pronto será una realidad; hemos aprovechado para hacer dos espacios nuevos. Estamos asimismo muy agradecidos a las dos personas -Julián González y Lola Díaz, nuestra jefa de producción- que nos cedieron sus instalaciones para que pudiéramos continuar con la actividad.


















