Entrevista a Nil Reig / Codirector del Trash Cut Film Festival (Sant Feliu de Guíxols, Girona, 13-septiembre-2005)
La décima edición del Trash Cut Film Festival vuelve este marzo al Campus de Gandia como uno de los eventos más esperados por la comunidad universitaria. El día 11 el Aula Magna del centro acogerá un certamen de cortometrajes sin filtros, hecho con pocos recursos, pero, eso sí, con mucha imaginación.
El humor, la sátira y la libertad creativa se reunirán en una gala de premios abierta al público. Hablamos con Nil Reig, estudiante de Comunicación Audiovisual en Gandia y codirector de la iniciativa junto a su compañera Anabella Gori, para conocer los detalles.
¿Cómo y con qué propósito surgió la iniciativa?
Nació hace diez años a raíz de un grupo de alumnos que vieron que faltaba un espacio en el que poder enseñar sus creaciones o poner en marcha sus ideas, aunque no fueran buenas. Reservaron una clase, empezaron a proyectar sus cortos y una década después, aquí estamos.
«Sobre todo, premiamos la originalidad y el mensaje»
En este caso, la idea es que las piezas que se presenten estén hechas con pocos recursos. ¿Por qué?
De esta manera es accesible para todo el mundo. Da igual si no se te da del todo bien escribir, si no tienes buenos materiales para grabar o si no tienes dinero. Lo que de verdad importa es que sea original y que quieras transmitir un mensaje. Además, es una forma de organizar algo con tu grupo de amigos y crear un recuerdo muy bonito.
¿Cuántos cortometrajes se suelen presentar?
Más o menos, participan unos 35 vídeos al año, aunque solo diez u once llegan a la gala de premios. Tenemos dos categorías: por un lado, está la de los ‘trash’, que son los cortos normales, y por el otro la de los ‘videosheets’, donde se presentan los musicales. Diría que suele haber unos treinta de los primeros y otros cinco de los segundos.
«Nuestro campus es muy familiar y cuando tenemos tiempo libre queremos crear»
Este es solo uno de los muchos proyectos que llevan a cabo los estudiantes universitarios de Gandia. ¿Crees que el ambiente del campus es especialmente activo a la hora de crear nuevas iniciativas?
La verdad es que somos un poco pesados y hacemos bastantes cosas. Estamos en un campus muy práctico y familiar, así que cuando tenemos tiempo libre queremos ponernos a crear, divertirnos y estar en todos lados.
Hay algunas, como por ejemplo Polímono, el grupo de teatro, en las que participa gente de todas las carreras, pero es verdad que los estudiantes de Comunicación Audiovisual solemos estar en todo, especialmente en cosas como el Trash Cut Film Festival, que está más enfocado a nosotros.
«Participar por primera vez es una experiencia muy bonita y une muchísimo»
Para muchos estudiantes de primero, la vergüenza es una barrera bastante grande. ¿Ayudan este tipo de actividades a superarla y a conocer gente nueva?
Sí, hay mucha gente que se apunta a teatro o a ciertos deportes y lo consigue. En nuestro caso, el festival te ayuda, más bien, a que tu vínculo con ese primer grupo que creas al comenzar las clases se haga más fuerte. Juntarse con ellos para hacer tu primer Trash es una experiencia muy bonita y une muchísimo.
¿Suelen implicarse los profesores en vuestras propuestas?
Les encanta. Por ejemplo, nuestra profesora Nadia forma parte del jurado desde el principio. Nosotros escogemos qué cortos se proyectan, pero ellos deciden los premios. Les gusta salir al escenario para otorgar alguno y suelen estar abiertos a dejarnos salir antes de clase para preparar un Trash. De hecho, algunos han aparecido en los vídeos que promocionamos en redes.
¿Cómo acaba alguien dirigiendo algo así?
El año pasado me apunté al equipo de Trash y me encargué de la edición y el marketing. Conforme se acercaba la gala, me comenzó a interesar más y mi compañera Anabella Gori y yo, que ahora mismo somos codirectores, acabamos presentando la gala junto a otra compañera llamada Laura Navarro.
Después, las anteriores coordinadoras se graduaron y, como no se presentaba nadie, ambos decidimos coger el relevo. No queríamos que algo así se perdiese y menos en su décimo aniversario.
Antes has comentado que, aunque los profesores valoran los premios, sí coordináis un jurado para que decida qué cortos pasan de la primera fase. ¿Cómo escogéis a estas personas?
Solemos hacerlo a través de Instagram. Anunciamos que estamos buscando jurados y que quienes estén interesados pueden apuntarse a través de una encuesta. Por supuesto, hay que cumplir ciertos requisitos como no protagonizar ninguna de las piezas; saber valorar la sátira del festival o tener sentido del humor. También hay que estar dispuesto a pasarse horas viendo todas las propuestas.
¿Qué crees que es lo más difícil de organizar este tipo de iniciativas?
Coordinar a tanta gente y hacer que todos puedan aportar cosas es muy complicado. Cuando empezó, esto lo llevaban cinco personas y ahora somos casi cuarenta. No es sencillo conseguir que todos trabajen, pero tampoco vamos a obligar a nadie porque esto lo hacemos por amor al arte. Algunos colaboran mucho y otros menos, pero siempre hay alguien disponible.
¿De cuántas cosas os encargáis para necesitar un equipo tan grande?
Entre otras cosas, preparamos las bases del concurso, gestionamos el tema de los jurados, organizamos la gala, preparamos las actuaciones y hacemos el decorado y los premios a mano. Le dedicamos mucho tiempo a llevar las redes sociales y preparar un spot publicitario, que es algo que gusta mucho.
¿Los premios son como los de cualquier otro concurso de cortometrajes o tienen un sello personal?
Valoramos muchas cosas como, por ejemplo, las actuaciones, el sonido, el arte, el montaje, la fotografía, etc., pero todas tienen su toque humorístico. A la gente, por ejemplo, le encanta diseñar los pósteres, que también compiten. La verdad es que suelen ser muy graciosos.
¿Tendrá esta gala alguna sorpresa especial debido al décimo aniversario?
Sabemos que la mayoría de las personas no habrán vivido todos esos años del festival, pero sí que haremos algún guiño a todo lo que ha pasado a lo largo de la historia del concurso para celebrar este año de alguna forma.

















