Entrevista a Silvia Agulló / Pregonera de la Semana Santa de Elche (Elche, 25-octubre-1979)
Silvia Agulló vive la tradición con naturalidad y cercanía. Cofrade activa, combina trabajo y familia con ensayos, procesiones y organización. Defiende una celebración abierta y participativa, orgullosa de sus raíces en Elche, donde cada primavera se implica con energía contagiosa y compromiso constante con la Semana Santa.
Tradición familiar
Arraigada desde la infancia a la devoción de la Semana Santa ilicitana, y vinculada a hermandades y al compromiso con la formación de nuevas generaciones, Silvia asume el pregón de la Semana Santa con ilusión y respeto.
Su trayectoria combina tradición familiar, implicación activa en las cofradías y una firme apuesta por la juventud como garantía de futuro.
Procede de una familia con fuerte arraigo en la tradición religiosa. ¿Cómo ha marcado eso su trayectoria personal y cofrade?
Procedo de una familia con fuerte vinculación a la devoción a la Virgen de la Asunción y a las fiestas patronales, y estoy muy implicada en distintas hermandades y cofradías de la Semana Santa.
Desde 2009 formo parte de la Hermandad de la Sagrada Lanzada del colegio Carmelitas de Elche, donde me ocupo de la formación de jóvenes con devoción religiosa, y soy profesora en este colegio.
Se ha experimentado un crecimiento notable de procesiones en los últimos años. ¿A qué lo atribuye?
Hay un crecimiento sostenido, con una amplia cantera juvenil y participación de familias completas. Cada año aumenta el número de costaleros, costaleras y nazarenos, con una presencia infantil muy destacada que refuerza el carácter comunitario y devocional.
¿Qué evolución ha tenido la ‘Hermandad la Sagrada Lanzada’ del colegio Carmelitas?
Desarrollamos nuestra actividad en el colegio Carmelitas. Hasta 2022 tuvimos como sede la parroquia de San Juan, a la que estamos profundamente agradecidos. Sin embargo, la salida desde Santa María ha mejorado la evolución, la visibilidad y la valoración pública, generando mayor expectación y una experiencia más enriquecedora para todos.
Como profesora de secundaria, ¿cómo conecta su vocación docente con la Semana Santa?
Siempre dedico unos minutos en estos días en clase a transmitir al alumnado mi amor por la Semana Santa. Tengo imágenes de los pasos en el aula y procuro contagiar esa devoción con naturalidad. Muchos alumnos terminan interesándose y queriendo participar. Creo que la juventud necesita referentes y también espacios donde vivir su fe.
¿Qué recuerdos conserva de su infancia ligados a estas celebraciones?
Recuerdo con especial cariño las procesiones escolares, como la del Niño Jesús. Además, tener un comercio familiar en pleno recorrido procesional y a mi abuela viviendo en la misma calle, me permitió vivir la Semana Santa en primera fila.
Cada Domingo de Resurrección era una experiencia profundamente familiar y emocionante, lanzando aleluyas toda la familia desde el balcón de casa.
«Cuando los padres inculcan ese amor, es natural que los hijos sigan su camino»
Insiste mucho en la transmisión generacional. ¿Es la clave del futuro?
Sin duda. Todo se resume en la transmisión de la devoción de padres a hijos. En el caso de mis hijas ocurre lo mismo: continúan la tradición y me dicen que aman esta forma de vivir la Semana Santa. Cuando los padres inculcan ese amor y esa pasión, es natural que los hijos sigan el mismo camino. Para mí es una honra y un orgullo.
«Cada vez hay más pasos y con una calidad extraordinaria»
¿Por lo tanto cree que existe relevo generacional en la Semana Santa?
Sí, hay una gran oleada de juventud. Lo veo a diario con mis más de 1.200 alumnos. Hay una nueva tendencia a participar. Cada vez hay más pasos y con una calidad extraordinaria.
Recurrimos a imagineros y tallistas de dentro y fuera que nos ayudan a engrandecerla, sin perder nuestro toque ilicitano. Los jóvenes quieren salir, sentir y se quedan. Tienen mucho que aportar, siempre acompañados por la sabia experiencia de los mayores.
«La Semana Santa es religión en la calle»
¿De qué forma puede influir el pregón en la forma de vivir la tradición?
El pregón tiene una labor muy importante. Cuando escuchas a alguien que pregona con pasión en su ciudad, ese testimonio puede despertar inquietudes en quien lo oye. Puede marcar un inicio especial, animar a sentir algo más, a implicarse.
Quiero invitar a mi ciudad a que hagamos grande entre todos algo que ya lo es. Esa es la labor del pregonero: animar a vivir, sentir y disfrutar. La Semana Santa es religión en la calle.
¿Cómo está viviendo estos días?
El texto del pregón ya está casi terminado, aunque todavía le faltan retoques. Desde que Joaquín, presidente de la Junta Mayor, me llamó, siento que vivo algo casi irreal. Recibo muchas felicitaciones, especialmente en el colegio, donde conocen mi pasión.
Me siento halagada por la confianza, pero afronto la responsabilidad con respeto y cierto temor. Amo profundamente mi ciudad y su Semana Santa y deseo estar a la altura. Estos días los vivo con una mezcla intensa de nervios, ilusión y emoción.


















