Entrevista a Jorge Tejedor / Actor de doblaje (València, 8-septiembre-1983)
Principalmente actor de doblaje, el carácter inquieto de Jorge Tejedor le condujo a aprender muchas más disciplinas, como historia del arte, carrera que cursó a distancia. En la actualidad estudia Geografía e Historia, “combinándolo con pluriempleo, la realidad que nos toca vivir”.
Cumple este año dos décadas en la profesión y le hemos podido oír en series de anime japonesa, poniendo la voz de Reiner Braun en ‘Ataque a los titanes’ o de Daichi Sawamura en ‘Haikyuu!!, los ases del vóley’. Igualmente ha doblado a Shaggy Rogers en ‘Scooby-Doo’.
Ferviente amante de algunos pasajes de la historia nos contará cómo se distorsiona el tiempo pasado, siempre en beneficio de uno u otro. “Por fortuna historiadores y divulgadores nos iluminan sobre lo que pasó, pues cualquier licencia artística tiene intereses detrás”, apunta.
¿Exactamente qué te apasiona de la historia?
Me he centrado en los mitos de la cultura popular, fomentados principalmente por el cine, los cómics o los videojuegos. Quise saber el origen de las cosas, cómo y a partir de qué momento se ha deformado el mensaje que nos llega.
Ponnos ejemplos, por favor.
Los vikingos, debido a la serie homónima, parece que tuviera una estética heavy metal, ¡nada que ver con la realidad! O cuando nos muestran sucias a todas las personas que vivieron en la Edad Media, por supuesto que tenían higiene.
Pronto el director Christopher Nolan estrenará ‘La Odisea’; desconocía que los antiguos aqueos tenían armaduras de fibra de carbono, e impresora en 3D para fabricarlas (ríe).
¿Coincidimos que el cine miente indiscriminadamente?
Hay películas que son auténticos panfletos, muchas para glorificar a los americanos y demonizar al enemigo, como la horrible ‘Pearl Habour’ (2001), de Michael Bay.
Igualmente ‘300’ (2006), que aún basada en un cómic tira mucho a favor del bando heleno -en concreto los espartanos, una sociedad extremadamente esclavista-, pese a que los persas eran el ejemplo a seguir de aquella época.
¿Qué hecho histórico marcó un antes y un después?
Recientemente la pandemia de la covid, que nos ha cambiado la forma de vivir y recordar hasta nuestros propios eventos personales. No obstante, me interesan mucho más algunos episodios concretos de la Edad Moderna o la Medieval.
«Las grandes influencias estadounidenses nos llevan al individualismo capitalista, donde el colectivo apenas existe»
¿La actual es la peor sociedad de la historia?
Sería mucho decir. Las grandes influencias procedentes del mundo estadounidense nos llevan al individualismo capitalista y a cargar la culpa sobre el individuo, sin tener en cuenta el contexto en el que se mueve, donde la idea del colectivo apenas existe. Pero todas las sociedades han cojeado en algún momento.
Hablemos del doblaje, ¿cómo te introdujiste en este mundo?
Estaba estudiando Diseño Gráfico y descubrí, por casualidad, que estaban dando cursos de doblaje, una profesión que jamás me había planteado. Decidí matricularme, era 2006, y poco a poco fui teniendo oportunidades, en un momento que se necesitaban voces jóvenes.
¿Se trata de un sector hermético?
Vivir del doblaje, o de cualquier campo artístico, es sumamente complicado. A día de hoy hay muchos actores, es decir, más competencia.
Algunas escuelas te aseguran que al finalizar entrarás en una bolsa de trabajo, una enorme mentira; no funciona así, únicamente lo hacen para conseguir tu dinero.
Si te asignan un actor, ¿ya es para siempre?
No es una garantía, pues trabajamos para diferentes empresas y éstas pueden tener distintos clientes. Un actor de doblaje puede tener un actor asignado porque tuvo una serie en la que triunfó, y ya se le asocia.
Pero insisto, todo depende del cliente, que es el que paga y manda. Hay infinidad de factores: Harrison Ford, sin ir más lejos, posee dos voces, una para Indiana Jones y otra para Hans Solo. Igual que Will Smith, que cuenta con doblador en Madrid y Barcelona.
«Uno consume el producto en la lengua que desee, negociándolo si hay conflicto con la pareja o amigos»
¿Cuál es tu opinión sobre la versión original?
La gran mayoría de los que dicen que ven las películas en VO se equivocan, porque es VOS (versión original subtitulada). Se suele hablar del inglés, pero idiomas existen miles; me puede apetecer visionar un videojuego japonés con subtítulos en italiano, por ejemplo.
Sin duda, el doblaje ayuda a aprender idiomas. Al final uno consume el producto en la lengua que desee, negociándolo si hay conflicto con la pareja o amigos.
«No olvidemos que el doblaje y los subtítulos nacieron como una salida comercial al mercado extranjero»
Una gran verdad.
Debemos tener en cuenta, asimismo, que la versión subtitulada es una deformación de la obra original, porque la película no se concibió para que tuviera letras intermitentes en el centro de la imagen. Además, la velocidad de lectura no es la misma que la de escucha, y muchas veces se deben comprimir las frases y los significados.
No olvidemos, en este sentido, que el doblaje y los subtítulos nacieron como una salida comercial al mercado extranjero. Por eso Disney traduce a los idiomas que le resultan rentables.

















