Entrevista a Charo Esquiva Bañuls / Tenista (Bigastro, 12-marzo-2008)
Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez fueron leyendas de nuestro tenis femenino, con triunfos en Roland Garros, Wimbledon y US Open. Tomaron su relevo brevemente Garbiñe Muguruza y, en menor medida, Paula Badosa.
Se podría decir que nos faltan referentes y quizás es el momento de mirar las promesas que vienen pisando fuerte. Una de ellas es Charo Esquiva Bañuls, quien con casi dieciocho años sabe perfectamente lo exigente que es el circuito profesional.
“Mi jugadora favorita posiblemente es Arina Sabalenka, bielorrusa, actual número uno del ranking WTA”, expresa, aunque su ídolo -y el de muchos otros- sigue siendo Carlos Alcaraz. El tenista murciano es un espejo en el que mirarse.
¿Tu vida es muy diferente a la de otras adolescentes?
Es cierto que estudio a distancia –Segundo de Bachiller- por incompatibilidad de horarios, pero mantengo los amigos de siempre y la relación con ellos no ha variado.
No puedo salir todos los fines de semana que quisiera, ni hacer muchas cosas que realizan otras chicas, porque puede perjudicar mi juego y mi vida deportiva. Es lo que he escogido.
«Todos los deportes tienen sus valores y si llevas muchos años jugando los acabas aplicando»
¿Qué te enseña el deporte?
Disciplina, esfuerzo, compañerismo, resiliencia… Todos los deportes tienen sus valores y si llevas muchos años jugando los acabas aplicando.
«He aprendido a depender de mí misma, aunque continúo estando muy mimada en casa»
¿También te ha hecho madurar?
Viajar desde tan pequeña me ha permitido ser más independiente; he aprendido a depender de mí misma, aunque continúo estando muy mimada en casa (ríe), ya que no estoy mucho.
Mi inglés del mismo modo ha mejorado sensiblemente respecto a hace dos años, cuando me costaba horrores hablarlo y entenderlo, a diferenciar los diferentes acentos.
«Mi superficie preferida es la tierra batida, sin que baje excesivamente mi juego en hierba»
¿Cuáles son tus puntos fuertes y los que debes mejorar?
Sin duda, la derecha es mi golpe más poderoso, con diferencia. Soy también bastante sólida a fondo pista; a optimizar, el revés y el saque. Mi superficie preferida, en ese sentido, es la tierra batida, sin que baje excesivamente mi juego en hierba.
¿Revés a dos manos, como buena española?
Siempre, excepto cuando corto la bola, un recurso que empleo a menudo con eficacia.
¿Quién te entrena a día de hoy?
Tengo dos entrenadores, David Pérez y Emilio Viuda. Ambos me recalcan que sea valiente, que haga bien las rutinas, que lleve a los partidos oficiales lo que demuestro en los entrenamientos. Me cuesta soltarme a veces frente a las rivales.
La importancia del aspecto mental.
Es determinante: el día que no estás bien de cabeza -por cualquier circunstancia- puedes perder un partido equilibrado. Quizás la oponente tiene el mismo nivel, pero mentalmente te supera. Le doy idéntica relevancia al aspecto mental, o quizás más.
¿Cuentas con psicólogo para mejorar ese apartado?
Sí, Eduardo Cervelló, catedrático de la Universidad Miguel Hernández.
Si un partido te sale mal, ¿te frustra?
Mucho. También me importa la manera en la que pierdo, porque algunas derrotas duelen más. Por fortuna lo olvido rápido, al día siguiente toca entrenar, mejorar para tener más opciones la próxima vez. Procuro ser lista en ese sentido.
¿Cuáles son tus aspiraciones deportivas?
Lo he dicho en diversas ocasiones, sueño con clasificarme para el cuadro final de un Grand Slam. En el caso de no lograrlo, el mundo tampoco se acaba, habrá más opciones en otros torneos.
¿El hecho que el tenis sea un deporte caro te presiona más?
Ahora no, es algo que no me afecta, pues cuento desde hace tres años con diferentes patrocinadores que confían en mí. Gracias a ellos, a los que estoy altamente agradecida, he podido viajar más y disputar muchos más torneos. La presión que me la pongo yo misma, soy sumamente autoexigente.
¿Podrías contarnos alguna anécdota?
En el último Roland Garros júnior, el pasado año, fui a calentar, dejando a un lado el raquetero y la bolsa de la ropa. Al terminar quise recogerla, pero otro chico que llevaba la misma mochila se confundió y tomó la mía.
Llegué al vestuario y allí descubrí un DNI y pasaporte brasileño, de un entrenador que no había visto jamás. Todo quedó en algo gracioso.
¿A la Charo del futuro qué le aconsejarías?
Uf, difícil pregunta. Le diría que disfrute del camino, que es lo más importante; llegar o no a lo más alto es otra cosa, el esfuerzo realizado me enseñará mucho.
¿Qué significó el premio recibido en Torrevieja?
Le doy muchísima importancia, porque esta localidad alberga deportistas de altísimo nivel y ser nombrada Mejor Deportista Promesa del Año fue todo un honor. Todo el esfuerzo que estoy llevando a cabo se ve reflejado.
Háblanos un poco más de ti.
Querría estudiar Arquitectura, una carrera complicada, soy consciente. Me considero una chica feliz, algo tímida, especialmente al principio, hasta que cojo confianza. Después intento ser amable con todas las personas, una característica muy mía.


















