Entrevista a Antonia Zapater Hernández / Delegada de la AEDAF (Villena, 31-diciembre-1970)
Antonia Zapater es una abogada especializada en el ámbito empresarial que asumió hace unos meses la función de delegada en la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) para Alicante y Albacete. Integrante de la segunda generación en Asesoría Zapater, nos habla de los objetivos del colectivo y hace un repaso a la situación empresarial actual, inmersa en un profundo cambio de ciclo.
Recientemente fuiste nombrada delegada de AEDAF para Alicante y Albacete. ¿Qué supone para ti asumir esta responsabilidad?
Supone un reto que afronto con ilusión y seriedad, asumiendo el esfuerzo que va a exigirme. Quiero seguir el ejemplo de quienes me han precedido que han hecho una gran labor en el respaldo a los asesores fiscales de esta zona. Antes de asumir este reto, ya estuve ejerciendo en la demarcación funciones como delegada del Gabinete de Estudios.
Para quienes no os conozcan, ¿qué es exactamente AEDAF?
La Asociación Española de Asesores Fiscales es el colectivo de asesores fiscales más relevante a nivel nacional. Agrupa a más de 3.600 profesionales repartidos en todo el territorio nacional a través de quince demarcaciones.
¿Cuál es su misión dentro del panorama fiscal español?
Su misión se puede dividir en tres patas como son el acompañamiento al asesor, ofreciéndole herramientas y formación permanente de calidad. También ponemos en valor la profesión de asesor fiscal y su importancia social, además de contribuir a un sistema tributario más justo fomentando la responsabilidad fiscal ciudadana y elaborando informes para la Administración ante la tramitación de nuevas normas.
En el caso de nuestra demarcación de Alicante-Albacete, hay una realidad muy variada: no es lo mismo la costa, con una gran relevancia del sector turístico y la tributación de no residentes, que el interior de Alicante y Albacete.
¿Qué objetivos os marcáis en esta nueva etapa?
Continuar en la formación de calidad que se facilita a los asociados, profundizar en los nuevos retos que afronta la asesoría fiscal, como la automatización y la IA, y fortalecer los lazos entre los compañeros. Me gustaría ser un puente para hacer llegar a nuestra sede central y a la Administración nuestras inquietudes profesionales y las posibles mejoras del sistema.
«El reto de la sucesión y de la tributación patrimonial de la empresa familiar sigue siendo clave»
En este ecosistema, ¿qué retos específicos presentan las provincias de Alicante y Albacete desde el punto de vista empresarial?
Por esta zona tiene especial relevancia la empresa familiar. El reto de la sucesión y de la tributación patrimonial de la empresa familiar sigue siendo clave. Igualmente, la irrupción de nuevos modelos de negocio digitales y con un importante componente trasnacional.
A nivel empresarial es un reto importante la atracción y retención del talento en nuestras empresas y la mecanización y uso de la IA.
Este tipo de empresas familiares, ¿qué particularidades presentan?
Presentan características diversas, según el negocio y el tipo de familia. Pero en todas ellas surgen problemas organizativos, de convivencia y gobierno corporativo, que exceden del ámbito del asesor fiscal.
En la fiscalidad, les afecta mucho la tributación de la transmisión y sucesión de la empresa, así como la aplicación de las normas tributarias específicas para PYMES y la creciente presión fiscal indirecta.
«Hoy en día las principales preocupaciones fiscales de las empresas derivan de la gran inseguridad jurídica que padecemos»
¿Cuáles son hoy las principales preocupaciones fiscales de las empresas?
Derivan sobre todo de la gran inseguridad jurídica que padecemos, porque hay mucha regulación confusa y normas cambiantes. Además, se producen dudas en su aplicación con criterios dispares entre Administración y Tribunales.
Por otro lado, preocupa también el excesivo rigor sobre el contribuyente, las numerosas obligaciones informativas y el uso, a veces indiscriminado, de los medios de automatización y la IA por las distintas Agencias Tributarias.
Cuentas con una amplia trayectoria como letrada y asesora de empresas. ¿Cómo ha sido tu evolución profesional hasta llegar aquí?
Soy abogada en ejercicio, colegiada en el ICALI. Siempre he estado vinculada al derecho de empresas y a la asesoría fiscal y patrimonial, en el despacho familiar del que soy segunda generación. Esa fue la especialización del derecho que elegí ya desde el ámbito universitario. Soy miembro de AEDAF desde hace más de veinte años.
«La IA trae nuevas herramientas que hay que aprender a manejar, supervisar e incorporar a nuestras estructuras»
¿Cómo han transformado la digitalización y el uso de herramientas tecnológicas la profesión?
A medio plazo será un cambio radical. Es ya un desafío y una oportunidad para nuestro sector, por la automatización y la irrupción de la IA. Se trata de nuevas herramientas que hay que aprender a manejar, supervisar, e incorporar a nuestras estructuras. Esto nos exige un esfuerzo extra, de tiempo, formación y también económico.
Desde tu experiencia directa, ¿cómo describirías el momento actual que atraviesa la industria en nuestra zona?
Es un momento complicado, con una destrucción del tejido industrial tradicional, que no acaba de recuperarse. Aunque hay una evolución desde la situación ‘agónica’ del calzado hacia otros sectores como los servicios, lo hace de manera muy lenta y sin un crecimiento industrial relevante.
No ayuda la extrema burocracia, limitaciones y responsabilidades que recaen sobre los empresarios cumplidores, que son auténticos héroes.
¿Qué mensaje le trasladarías a los empresarios y autónomos de Villena y comarca?
Lo primero que no desistan, que sigan arriesgando y proyectando. Que se formen y que se dejen acompañar por profesionales. Es necesario que las administraciones permitan que nuestras ciudades sean lugares amigables para las empresas que quieran instalarse aquí.

















