Ha tenido que pasar medio siglo para que la filà Llana vuelva a contar con un Sant Jordiet, sin duda la figura más importante de nuestras fiestas de Moros y Cristianos. Los honores recaen en el joven Mateo Vilaplana Blaak, quien este mes de marzo -el día 11- cumplirá nueve años.
“Pertenecemos a esta filà de toda la vida”, matiza un orgulloso Rafa, su padre. La tradición familiar es arraigada, pues el abuelo de Mateo (Rafael Vilaplana Cantó) fue Capitán Moro en 2014 y varias décadas atrás, en 1972, lo fue su bisabuelo, Enrique Vilaplana Satorre.
Mateo es un chico simpático, estudioso, sumamente creativo -le encanta dibujar-, apasionado de la historia y de las películas y cómics de ‘Tintín’. Le gusta igualmente el fútbol, en especial el Arsenal y el Real Madrid, los cromos, los tiburones y estudia en un colegio español de la capital inglesa.
Estudioso, sumamente creativo, le apasionan las películas y cómics de ‘Tintín’ y es aficionado del Real Madrid
Londres (Reino Unido)
Casado Rafa con Marie Blaak, natural de Países Bajos, la familia Vilaplana Blaak reside en Londres desde hace años, donde ejerce la abogacía. Fruto del matrimonio nacieron Mateo (2017) y Olivia (2019), quienes hablan hasta cuatro idiomas: neerlandés, castellano, inglés y francés.
Recordemos que la familia Vilaplana, originaria de Alcoy, se desplazó primero a València, paso previo a marchar a Madrid, en 1986. “Mi adolescencia la disfruté en la capital de España”, confiesa, donde se licenció en Derecho.
Rafa vio después la oportunidad de trasladarse a Londres; ni lo dudó. Se instaló en la City, no tardó en hacerse un hueco en ese competitivo mercado laboral y formó familia. “Intento siempre dirigirme a mis hijos en castellano, excepto cuando me enfado”, argumenta con una medio sonrisa.
Sorteo al 50%
El sorteo lo vivieron con mucha emoción y expectación, “como si fuera la final de un Mundial”, viéndola a través del móvil, conscientes que las posibilidades eran grandes, pues únicamente dos niños se habían presentado para Sant Jordiet. “El año anterior ya acudimos, pero con muchas menos opciones”, rememora Rafa.
Cuando gritaron el nombre de Mateo “fue increíble, una enorme alegría, empezó a sonar el teléfono, resultó muy especial”. Habituales de nuestras fiestas -siempre se toman una semana libre, aclara-, “las de este año serán obviamente más especiales que nunca”.
“También para mi mujer, que las presenció por primera vez en 2014, siendo mi padre Capitán”, expresa Rafa. Le fascinó y maravilló, “porque más allá de lo bonito que fue, todo era muy familiar, el aspecto que más me agrada; es volver a casa”.
Madrid y Alcoy
Los Vilaplana-Blaak asumen que la distancia es un hándicap, “la vida del expatriado es así”, cuenta, resignado. “Intentamos venir a España siempre que podemos, a Madrid o Alcoy”, argumenta, mientras se le iluminan los ojos.
En este sentido, los desplazamientos a la localidad alcoyana ahora son continuos, para los ensayos y dejarlo todo preparado. “Mis compañeros de clase ya saben que soy Sant Jordiet 2026, pero no acaban de comprender cuál es mi función exacta”, sugiere Mateo.
Sin embargo, apostilla su padre, en Inglaterra son plenos conocedores de quién es San Jorge -Saint George en inglés-, figura legendaria de su historia, como se puede comprobar en la propia bandera británica.
Estas fiestas servirán también para homenajear a Aitana Martín, abuela de Mateo, fallecida en octubre
Homenaje a la abuela Aitana
Las fiestas de este año, como avanzábamos, serán muy especiales para la familia, no únicamente porque Mateo será Sant Jordiet. “Tendrán también un toque triste, pues en octubre falleció mi madre, Aitana Martín, una gran pintora”, explica Rafa.
Ya en su momento Aitana -mujer de enorme talento- diseñó el cartel de Moros y Cristianos, “además de confeccionar tanto el traje de su suegro hace 54 años, en el recordado 1972, como el de mi padre, su marido, en 2014”, agrega algo conmovido. Su última labor fue crear el traje que portará Mateo.
Los ojos se posarán en Mateo sobre todo el Día de Sant Jordi, pues protagonizará las dos procesiones
Su importancia histórica
Sant Jordiet no desfilará como tal en la Entrada (este año el 25 de abril), sino que su responsabilidad recaerá el día siguiente, Sant Jordi, siendo la figura principal en las dos procesiones.
Durante el Día del Alardo, última jornada festiva, realizará montado en un caballo una ‘aparición’ y lanzará flechas para derrotar a los moros desde lo alto del castillo. “Quizás montado me pongo algo nervioso, está muy alto”, dice con timidez Mateo, quien muchos días ensaya con su hermana.
La fortaleza pertenece al bando cristiano, pero es conquistada por los moros en la arcabucería matinal, para ser recuperada por las huestes cristianas tras el ‘Alardo’ de la tarde. Sant Jordiet una vez más será fundamental en todo el conflicto.
Además, la tradición histórica señala el 23 de abril de 1276 como el inicio del patronazgo de San Jorge para los alcoyanos, por su milagrosa intervención en defensa de la ciudad frente al feroz ataque musulmán de Al-Azraq.

















