Entrevista a José David Díaz / Presidente de la falla de Alfafar El Sequer (Alfafar, 24-mayo-1982)
En 1981 un grupo de amigos de Alfafar quiso fundar una falla y dio vida a El Sequer, una de las comisiones más numerosas de la ciudad. Durante sus más de cuatro décadas de historia, la asociación ha participado activamente en la fiesta, apostando especialmente por los eventos culturales que mantienen viva la pasión de sus miembros.
Después de sufrir las consecuencias de la dana e invertir mucho tiempo y dinero en recuperar el casal, sus falleros creen que el mayor regalo de este cumpleaños ha sido que todo haya salido bien.
Así lo cuenta el expresidente de la Junta Local Fallera y actual presidente de la comisión, José David Díaz. Para él, este aniversario será todavía más especial porque, tras haber ocupado el cargo durante doce años no consecutivos, este 2026 será su punto final.
Este 2026 celebráis 45 años de historia. ¿Cómo resumirías la trayectoria de la falla hasta ahora?
Diría que es una comisión que comenzó siendo muy pequeña y, con el tiempo y haciendo las cosas bien, ha acabado convirtiéndose en una de las más grandes de Alfafar. También destacaría lo mucho que luchamos por la cultura. No nos falta la fiesta, pero siempre nos empeñamos en mantener esa parte más intelectual viva.
¿Cuál crees que ha sido la clave para que la comisión sea tan activa tras más de cuatro décadas de historia?
Estuve aquí cuando éramos veinticinco, hace muchos años. Los más jóvenes cogimos la falla y empezamos a hacer las cosas bien, a parecernos más a una comisión de verdad. Cambiamos muchas cosas: hicimos partícipe a la gente, modificamos cuotas e intentamos ser coherentes. La experiencia de los veteranos, a los que respetamos mucho, y nuestra ilusión consiguieron levantarnos.
¿Qué significa para ti presidir una comisión con tanta historia?
No quiero caer en el cliché de que es un orgullo, pero es la realidad. Para mí es satisfacción, porque me he criado en esta falla. Eso sí, ser su presidente también supone una tremenda responsabilidad.
«Te dejas la piel en la comisión a cambio de nada, pero lo haces con gusto»
¿Alguna de las dos cosas pesa más?
Con los años prevalece la responsabilidad. Hoy en día gestionar una falla es mucho más complicado que antes. Debes trabajar con asesorías, aseguradoras, abogados, etc. Es la duodécima vez que soy presidente y con el tiempo los actos van pesando. Te dejas la piel en la falla a cambio de nada, pero, aun así, lo haces con gusto.
¿Habéis implantado alguna medida para que la comisión siga creciendo?
Todos los años intentamos introducir cosas nuevas y mejorar la organización, que es muy importante. Siempre cuento con todo el mundo, pero me apoyo especialmente en algunas personas clave de la directiva que consiguen mover a la gente.
¿Existe algún acto que la comisión viva con especial ilusión?
La presentación, puesto que hay muchísima gente que se involucra en el teatro que se hace durante el acto. Pasamos dos o tres meses ensayando y preparando el decorado. Hay muchísimo trabajo detrás, pero esas cosas son las que hacen falla.
¿Dirías que la gente joven juega un papel importante en el presente y el futuro de la falla?
Sí. Cuesta llamar la atención de los juveniles, pero siempre les animo a que pidan. Normalmente, les concedemos todo lo que proponen. De hecho, tienen su propia delegación en la ejecutiva y siempre sugieren actividades. Este verano, por ejemplo, organizaron un viaje a Aquopolis. Intentamos cuidarlos, ponerles cuotas bajas para que se queden e involucrarlos en todo.
¿Aspiráis a ganar algún premio estas Fallas?
Nos haría mucha ilusión conseguir alguno en la presentación, las cabalgatas del ‘Ninot’ o el ‘llibret’. De momento, este ejercicio ya nos hemos llevado el de la Cruz de Mayo. Respecto a los monumentos, hemos tenido una racha muy buena, sobre todo con los infantiles, pero creo que este no será nuestro año.
Me has comentado que en esta comisión apostáis, sobre todo, por los aspectos más culturales de la fiesta. ¿Queréis que eso vaya a más de cara a vuestro cincuenta aniversario?
Dependerá de la gente que lleve esas áreas entonces. De momento, quemaremos la falla, recargaremos pilas y veremos. Últimamente tenemos muy buenas presentaciones, un buen llibret y una buena cabalgata, de modo que la idea es continuar en esa línea. Lo que realmente importa es mantener la ilusión y la participación de la gente.
¿Habrá algún acto especial para conmemorar vuestros 45 años durante estas Fallas?
La mejor celebración que podemos tener este año es saber que, pese a que fuimos una de las fallas afectadas por la dana, estamos todos bien. En 2031 organizaremos alguna actividad especial seguro, pero en esta ocasión hemos invertido mucho esfuerzo, tiempo y dinero en dejar nuestro casal como antes. Haber salido adelante ha sido nuestro mayor premio este aniversario.
Sobre las Fallas de Alfafar en general, ¿pondrías en marcha alguna iniciativa para mejorarlas?
Haría muchos cambios. Entre otras cosas, me gustaría que hubiese una falla municipal y una presentación conjunta de bocetos o que las cabalgatas, que se separaron cuando fui presidente de la Junta Local Fallera en 2011, se hiciesen en dos días diferentes.
«Me gustaría que tuviésemos un lugar común para celebrar actos o exposiciones»
¿En qué sentido?
Al final, representamos a una gran parte de la población y creo que estaría bien que tuviésemos un lugar en el que todas las comisiones pudiésemos celebrar los actos; así como un sitio en el que colocar nuestros ‘ninots’, que hoy en día se exponen en el centro comercial por falta de espacio.
«Siempre voy a estar ahí para todo, pero este es el año de las últimas veces»
Para terminar, ¿tienes en mente renovar tu cargo?
No. Este es el año de las últimas veces. La semana pasada fui a una presentación y me emocioné al desfilar por la pasarela porque sabía que esa era la última vez que lo hacía siendo presidente. Siempre voy a estar ahí para todo lo que me pidan, incluso si eso implica tener otro cargo, pero toca dejarlo definitivamente.


















