Entrevista a Francisco Cayuelas Carbonell / Matemático (Alicante, 2-septiembre-2002)
Cuando Francisco Cayuelas, matemático y docente, no alcanzó la nota para entrar en la carrera de Física, sintió que el mundo se le caía a los pies. Sin embargo, las matemáticas fueron un camino alternativo que pronto se convirtieron en mucho más que un plan B. Hoy, la enseñanza es su vida y disfruta provocando la curiosidad en sus alumnos.
Para el joven profesor santjoaner, esta disciplina no solo impulsa la tecnología y la ciberseguridad, sino que también nos enseña a pensar de una forma racional y con espíritu crítico. Además, lanza un mensaje para romper prejuicios: una demostración matemática puede ser tan bella como una obra de arte.
¿En qué momento los números dejaron de ser una simple asignatura para convertirse en tu forma de vida?
Mi trabajo como matemático empezó con un amor por la física impresionante. Leía divulgación y trasteaba en casa, con esa curiosidad de descubrir por qué estamos aquí y cómo funciona todo. Siempre tuve en la cabeza escribir algo sobre física.
La pandemia me coincidió con la EBAU, fue un momento complicado. Inicialmente no me llegó la nota para estudiar Física y entré en la carrera de Matemáticas. Después sí me llegó, pero decidí quedarme. No me arrepiento, porque cuando te vas a la parte más teórica de la física hay muchísimas matemáticas involucradas.
Háblanos sobre tu trabajo diario como matemático y docente.
Intento innovar cada día. Empiezo las clases con cinco minutos de algún problema de olimpiadas matemáticas o algún puzle. Me gusta mucho trabajar con juegos y convertir la clase en un diálogo, hacer partícipe al alumno y generarle dudas.
Después está la preparación de las clases, impartirlas, corregir y analizar qué ha funcionado y qué se puede mejorar. Pero lo principal es despertar la curiosidad: cuando se enciende esa chispa, son los propios alumnos por sí solos quienes quieren seguir aprendiendo.
«Es una pena que la gente considere desagradables las matemáticas»
¿Cuál es el error más común que comete la gente cuando piensa en matemáticas?
Existe la tendencia a pensar que las matemáticas son una materia desagradable, o que son difíciles. Es una pena. Deberíamos conseguir que las matemáticas fueran una afición, no solo algo que se estudia para un examen. Es muy diferente prepararte una prueba haciendo ejercicios que hacer matemáticas por tu cuenta, investigar lo que te interesa.
Más allá de las fórmulas, ¿qué intentas transmitir a tus alumnos?
Sobre todo, el pensamiento racional y el espíritu crítico. Que, si buscan algo en internet o en Inteligencia Artificial, contrasten la información. Si ven una gráfica, que se pregunten si está bien. Si ven una estadística, que analicen si los valores cuadran. Hoy hay muchísima información y hay que saber filtrarla.
«Aunque la IA puede resolver problemas, las preguntas las plantea el matemático»
¿Qué papel tiene hoy el matemático humano en un mundo con Inteligencia Artificial?
El matemático plantea preguntas e hipótesis y trabaja sobre ellas. Por ejemplo: si relajo esta hipótesis, ¿seguirá cumpliéndose el teorema? La Inteligencia Artificial puede ayudar a entender ciertos problemas, pero el papel humano está en hacerse las preguntas correctas.
¿Dónde están las matemáticas en nuestra vida cotidiana?
Están en todo: en los móviles, en las comunicaciones, en la criptografía que protege las llamadas o las claves bancarias. Pero más allá de eso, sirven para estructurar el pensamiento. Si me pasa X e Y, tengo que hacer Z. Nos ayudan a formalizar lo que ocurre y a sacar conclusiones lógicas.
¿Hay algún campo matemático que te resulte especialmente fascinante?
En mi Trabajo de Fin de Grado trabajé en geometría diferencial y teoremas de singularidades, relacionados con la relatividad general y la geometría y topología de los agujeros negros. Estudiar su formalización matemática puede dar información sobre su origen, su historia o su final. Eso me parece fascinante.
Y en cuanto a matemática más pura, ahora mismo me parece muy interesante la criptografía post cuántica. Con los ordenadores cuánticos que pueden romper la criptografía actual, las nuevas propuestas para proteger la información son un campo apasionante.
«Más allá de su utilidad práctica, las matemáticas dan herramientas mentales»
¿Qué impacto tendrán las matemáticas en los próximos años?
En mi opinión, las matemáticas no van a perder importancia, al contrario. Cada vez se amplían más las plazas en la carrera. Más allá de la utilidad práctica que tienen, como en ciberseguridad, lo más importante son las herramientas mentales que te dan. Ese pensamiento crítico va a ser decisivo en una sociedad con tanta información.
Si tuvieras que resumir el valor de las matemáticas en una idea para los lectores, ¿cuál sería?
Tienen un valor práctico enorme, han impulsado el desarrollo de la humanidad. Pero también un valor intrínseco. Hay una belleza incuestionable en una demostración que ocupa dos o tres líneas, para mí es algo comparable a una obra de arte o a una película.
Además del valor tangible que tienen en la tecnología que usamos cada día, también tienen belleza propia. Les diría que vean esa belleza, porque está ahí.

















