Entrevista a Ana Alvado / Presidenta de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Altea
Una alteana de toda la vida, Ana Alvado Orozco (Altea, 11-febrero-1964), asumió casi por sorpresa la presidencia de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa del municipio hace dos años. Hoy, trabaja junto a un equipo mayoritariamente femenino para mantener viva una tradición que considera esencial para la identidad del pueblo.
En esta entrevista, repasa el estado actual de la Semana Santa alteana, el esfuerzo que hay detrás de su organización y la necesidad de recuperar la participación de vecinos y jóvenes para que no se pierda el espíritu con el que ella la vivió desde su niñez.
¿Cómo llegaste a presidir la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Altea?
En enero del 2023 estuvimos con el cura Francisco en Tierra Santa. Cuando vinimos no nos dijo nada, pero después nos comentó que quería hablar con nosotros. Ese año no había Junta Mayor, entonces lo pasaron con la gestora y nos nombraron a nosotras. Prácticamente somos todas mujeres y este es nuestro segundo año.
«Hemos estrenado estandarte; lo hemos mandado confeccionar y es una preciosidad»
Háblanos del programa de Semana Santa para este año.
Arrancamos con el pregón de Semana Santa y la presentación del cartel. Este año hemos estrenado estandarte. Un antiguo presidente, Vicente Sellés, tenía el diseño y nos lo cedió. Lo hemos mandado a confeccionar y es una preciosidad. Después, tras el Miércoles de Ceniza, todos los sábados tenemos una misa por cada cofradía.
En marzo tenemos la misa del Santo Sepulcro y bajamos el Cristo del Sagrario en romería a San Francisco durante una semana con actos. Luego lo volvemos a subir y empieza el centenario de la Virgen de los Dolores. Después llegan los días grandes: Domingo de Ramos, procesiones, Jueves Santo y Viernes Santo y la procesión del Encuentro.
«Cuesta mucho llevar adelante la Semana Santa de Altea, aunque sea pequeña»
¿Qué peso tiene hoy la Semana Santa dentro de la vida cultural y social de Altea?
Tiene peso porque el Ayuntamiento vende la Semana Santa. Tenemos su ayuda para poder comprar el programa, porque todo vale dinero. También tenemos a Caixaltea, que nos apoya todos los años, y sobre todo a los alteanos, porque siempre que hacemos algo la gente responde. Pero cuesta mucho de llevar adelante, aunque sea una Semana Santa pequeña.
Más allá de lo religioso, ¿qué significado tiene la Semana Santa para el pueblo?
No lo vivimos tanto como en Andalucía, pero sí que se vive. Para la gente, sobre todo no tan mayor, sí que tiene mucho significado.
«Falta participación, hay que mentalizar a los jóvenes a involucrarse más»
Para vivirla con más intensidad, ¿qué dirías que hace falta?
Quizá hay que mentalizar a la gente y que los jóvenes se involucren un poquito. Mucha gente dice “yo no voy”, pero no va porque no sabe qué es. Depende de cómo te has criado vives la Semana Santa de una forma u otra. En Andalucía eso no tiene nombre.
Aquí se pierden las cosas, pero intentamos que vaya un poquito mejor. Las nuevas generaciones participan, pero no demasiado. Se necesita más participación de todos.
¿Cuánto trabajo hay detrás de la organización?
Parece que no, pero es un trabajo de muchos meses. Confeccionamos el programa, buscamos textos, fotos, coordinamos horarios con las parroquias, lo pasamos al Ayuntamiento, se hace con QR en inglés y valenciano. Nos reunimos muchas veces hasta que el programa sale, pero merece la pena.
También confeccionamos el protocolo para las cofradías, organizamos las misas, las guardias del sepulcro, reuniones con el Ayuntamiento, colocamos balconadas para crear ambiente… La última semana es un no parar: arreglar andas, monumento, procesiones… Empezamos a reunirnos en octubre y desde Navidad no hemos parado.
¿Hay proyectos nuevos o mejoras previstas?
Para el año que viene tenemos pensado hacer el portaestandarte, que no lo tenemos. Y en la capilla del Santísimo Cristo se necesitan unos arreglos. Si sobra dinero, intentaremos hacerlo entre las cofradías y la Junta Mayor. Siempre hay cosas que hacer.
El momento más emocionante para ti es…
Es el Jueves Santo y el Viernes Santo. El Domingo de Ramos también ha sido siempre muy importante, sobre todo cuando mis hijos eran pequeños. Tengo una foto de todos los años el día del Domingo de Ramos. Ha cambiado mucho.
Antes el Jueves Santo íbamos toda la familia a misa y llenábamos la iglesia. No había nada abierto, era un día de luto. Íbamos a ver los monumentos de todas las iglesias y el Viernes Santo íbamos toda la familia a la procesión. Ahora mucha gente aprovecha para irse de vacaciones. Yo también lo he hecho, lo veo comprensible.
¿Qué hace especial la Semana Santa de Altea y cómo la definirías en una sola frase?
Una Semana Santa con luz, sencilla y bonita. A mí me gustan las procesiones, pero que la gente acuda. No que las mire, que acuda, como cuando yo era pequeña. Ahora hay mucha gente de fuera, pero solamente va a verlas. Eso las haría mucho más especiales.


















