Entrevista a Eva Toledo / Presidenta del Círculo de Directivos de Alicante (Alicante, 29-noviembre-1972)
No dejan de decir que no se ha roto el techo de cristal, sin embargo, existen empresarias que dirigen grandes compañías, como Eva Toledo, presidenta del Círculo de Directivos de Alicante. Hablamos con ella sobre el papel de la mujer en el mundo empresarial, su equiparación y los nuevos retos del mundo laboral en un mundo que va demasiado deprisa.
¿Se ha roto el techo de cristal o todavía existen barreras para las mujeres?
Estamos en un momento de cambios en general, y en el tema de la carrera profesional de la mujer se han hecho grandes avances. Depende también de determinados oficios, ya que hay algunos que están copados por hombres.
Hay trabajos en los que las mujeres no han conseguido superar la barrera, como es el caso de los bomberos, obreros… oficios en los que la naturaleza del hombre es más propicia para ellos, de la misma forma que hay otros más enfocados para las cualidades femeninas, enfocadas más en el cuidado.
Otro de los temas es la equiparación salarial, algunas voces justifican el desequilibrio amparándose en las bajas femeninas por reglas dolorosas o por el embarazo…
En absoluto, no está justificado, si no hubiese nacimientos al final nos extinguiremos, cualquier empresario sabe que si no hay mujeres que tengan hijos, llegará un momento en el que no haya mano de obra.
Lo que tienes que contabilizar es la productividad de la persona cuando está trabajando en la organización. Hay empleados que pierden más tiempo yéndose a tomar un café y pierden media mañana.
Es interesante lo que dices de la productividad, conozco mucha gente que vuelve a las tantas de trabajar porque se suelen recrear con esos cafés. ¿Somos productivos en España?
Somos productivos, lo que pasa es que no podemos olvidarnos de nuestra cultura, del clima que invita a estar en la calle y a la socialización. No somos como esos países en los que no conocen al que tienen al lado. El problema que tenemos con la productividad no es por esos hábitos sino por la falta de innovación.
Si a esa persona estar dos horas le sirve para después reponer fuerzas para el trabajo y cumplir los objetivos, adelante.
«Hay profesiones en las que no tendría que primar el horario laboral sino los objetivos»
Respecto a lo de los objetivos, resulta curioso que, desde hace más de cien años, con la huelga de La Canadiense en 1919, en la que se consiguió que el horario laboral fuera de ocho horas diarias, no se haya avanzado más en ese ámbito.
Depende del trabajo. Si trabajas en un comercio debes tener una presencialidad para que se cubra el servicio al cliente. Sin embargo, si es un trabajo más intelectual, no es necesario que se ponga el reloj de las ocho horas. Hay profesiones en las que no tendría que primar el horario laboral sino los objetivos.
En las empresas, ¿los primeros espadas siguen siendo en su mayoría hombres?
Sí, así como te digo que en los puestos intermedios cada vez hay más mujeres, en los altos hay una gran diferencia con respecto a las mujeres. Esto va a cambiar, si te fijas la mayoría de los altos directivos de las compañías tienen una edad elevada, cuando se jubilen habrá un cambio de paradigma.
Las mujeres muchas veces tienen que decir no a ascender debido a que no pueden compatibilizar el trabajo con ser madre y cuidar a los hijos. En cambio, hay otras que no están dispuestas a hacer ese sacrificio de tener una mayor disponibilidad de tiempo.
¿Es incompatible dedicar tiempo a la familia y querer ascender a nivel laboral?
Resulta muy difícil, no es incompatible, pero tienes que gestionar muy bien el tiempo y esforzarte mucho. Es complicado ser perfecto en el plano laboral y en el plano familiar.
¿Hay una verdadera conciliación entre los padres o sigue habiendo cierto machismo?
Todavía está bastante desequilibrado, en las parejas más jóvenes sí que hay cierto reparto, pero las madres siguen teniendo una mayor carga. A la hora de faltar al trabajo por la enfermedad de un hijo, la madre sigue siendo en la mayoría de los casos la que se ausenta.
«No puede ser que trabajes menos por tener hijos»
¿Qué se podría hacer a nivel empresarial para mitigar ese desequilibrio?
A nivel empresarial se está haciendo un trabajo, aunque hay que ver qué tipo de empresa tienes, en algunos oficios esa conciliación es más complicada. Todo radica en la voluntad, la empresa tiene que poner facilidades y las administraciones públicas también, pero al final es la propia persona la que debe asumir que se debe adaptar. Hay una falta de sacrificio como consecuencia del hedonismo.
No puede ser que trabajes menos por tener hijos. El hecho de tener un bebé en sí mismo es un trabajo que tiene que dedicar mucha ocupación. Si no se hacen sacrificios no se solucionará el problema.
Tus seis años en el Círculo de Directivos de Alicante ¿han hecho que haya una referente femenina a nivel empresarial?
Mucho mejor predicar con el ejemplo, y cuando llegas a una actividad del Círculo ves que hay muchas mujeres directivas. No hay que medir si el que tenemos delante es un hombre o una mujer, es lo mismo que ponerse a medir si enfrente está un sénior o un júnior.
«A la larga es más barato contratar a un sénior porque no tienes que formarle»
Hablando de los seniors y juniors, hay empresas que prefieren contratar a jóvenes para no pagarles tanto.
Es más barato contratar a un júnior, pero a la larga lo es más un sénior porque no tienes que formarle.

















