En línea con su compromiso con las comunidades locales y fiel a su estrategia de hiperlocalidad, Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) vuelve a contribuir un año más en la celebración de las Fallas de Valencia mediante un amplio despliegue operativo y comercial. El objetivo: colaborar con las comisiones falleras, los establecimientos hosteleros y puntos de venta de la ciudad para atender uno de los periodos de mayor actividad del año.
Las Fallas constituyen uno de los acontecimientos culturales y sociales más relevantes de España, con un impacto económico estimado de entre 732 y 733 millones de euros y la creación de alrededor de 6.500 empleos, según los estudios del proyecto MESVAL. Cada edición reúne a cerca de 1,3 millones de residentes y visitantes, consolidando esta fiesta como un motor económico clave para ciudad, especialmente en sectores como la hostelería y el comercio.
CCEP despliega un operativo adaptado al ritmo fallero de la ciudad
Durante el periodo festivo, la actividad se intensifica de forma notable, con un incremento del 60% del volumen de ventas, impulsado por los momentos de consumo característicos de la celebración, como el aperitivo previo a la mascletá, las cenas populares o las verbenas nocturnas.
CCEP ha reforzado su estructura logística con la instalación temporal de 450 equipos de frío adicionales en la ciudad de Valencia y un aumento aproximado del 40 % en las rutas de reparto. El volumen de pedidos y de distribución crece entre un 35% de media durante las Fallas, un periodo que también supone una mayor actividad comercial y un refuerzo de la atención a clientes y establecimientos.
El despliegue para estas fiestas incluye, además, acciones promocionales vinculadas a la identidad fallera, con más de 10.000 pañoletas distribuidas y la producción de más de 400 materiales exclusivos de decoración para bares, comercios y casales, alcanzando más de 140 puntos de venta activados en la ciudad.
La relación de Coca-Cola con la fiesta mantiene también su dimensión institucional. La compañía forma parte del calendario oficial de la Junta Central Fallera, que reconoce públicamente su colaboración continuada, y cada año recibe en su planta de Quart de Poblet (operativa desde 1959 y con casi siete décadas de historia en València) a las Falleras Mayores y sus Cortes de Honor, un acto que simboliza el vínculo histórico de la compañía con Valencia y su tejido social.
Con este dispositivo, CCEP refuerza su modelo de compromiso con la ciudad, basado en la proximidad, la capacidad operativa y el apoyo continuado a los espacios donde se vive la fiesta: los barrios, los casales y la hostelería valenciana.



















