El Plan General Estructural (PGE) que está tramitando el Ayuntamiento de Alicante apuesta de forma clara por el refuerzo y ampliación de la red tranviaria, para mejorar su competitividad y reducir el uso del vehículo privado y derivar este tráfico al transporte colectivo. Para ello se propone incrementar las frecuencias, ampliar la red y mejorar la integración urbana del TRAM en cuatro fases de actuación.
El equipo de Gobierno del alcalde Luis Barcala ha abierto un proceso de participación para presentar el Borrador del PGE, el documento urbanístico más importante de los últimos 39 años ya que establece las pautas y la regulación necesarias para el desarrollo social y económico de Alicante así como la dotación de infraestructuras, dotaciones y espacios libres para los próximos 20 años. Tras la celebración, la semana pasada, de la primera mesa temática, sobre Infraestructura verde y Suelo no urbanizable, este martes, a las 17.30 horas, en Puerta Ferrisa, tendrá lugar la segunda, sobre movilidad, en la que se debatirá la estrategia de expansión del TRAM, entre otros proyectos.
«La expansión del TRAM por todo el municipio para dar servicio a barrios que hoy en día no están conectados con este medio de transporte y la mejora de las frecuencias para ganar operatividad son dos estrategias fundamentales del modelo de movilidad que impulsa el PGE”, explica el concejal de Urbanismo, Antonio Peral. “Apostamos por la movilidad sostenible y por un transporte público eficiente, moderno e interconectado que resulte realmente atractivo como alternativa al vehículo privado”, añade el edil.
Fases de ampliación del TRAM
La propuesta de mejora de la red tranviaria comienza con una fase 0, en la que el objetivo es el refuerzo de las frecuencias en todas las líneas metropolitanas, hasta alcanzar un intervalo máximo de 10 minutos, umbral que garantiza fiabilidad y atrae demanda.
La fase 1 supone la ampliación de la red mediante la ejecución de las líneas de Gran Vía hasta su conexión con los barrios del sur y San Gabriel; avenida de Denia como eje estratégico lanzadera entre el centro de Alicante y Sant Joan; avenida de Aguilera, para enlazar la Estación Intermodal con los barrios del sur; y conexiones con las líneas existentes en la avenida de la Condomina (Playas) y en San Vicente, enlazando con el nodo intermodal secundario de movilidad previsto en la futura estación Alicante Norte.
La fase 2 plantea la prolongación hacia los barrios de La Florida, San Gabriel y las áreas industriales, así como la ejecución de un nuevo ramal de circunvalación norte, que conecte la línea de Playa de San Juan a la altura de Lucentum con los nuevos desarrollos de Vistahermosa Norte y Colonia Requena.
Por último, la fase 3 prevé la extensión de la línea de la Gran Vía hacia el Garbinet y la avenida de Denia y la ejecución de un nuevo ramal de circunvalación sur que conecte la línea de Gran Vía con los nuevos desarrollos previstos en el entorno de Rabasa, consolidando la malla tranviaria metropolitana.
Se propone la reconversión de la Gran Vía como eje articulador de barrios, constituyéndose en un cinturón que pueda acoger un elevado número de viajeros, dado que conecta directamente con barrios de alta densidad ya existentes.
El eje de la avenida de Denia resulta clave dentro de la estrategia de conexión del entorno metropolitano con el centro de Alicante en 15-20 minutos, planteando un TRAM lanzadera que enlace de manera directa Sant Joan, el Hospital y la Universidad Miguel Hernández con la Estación Intermodal.

















