El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado en la Vega Baja un pacto nacional del agua que garantice recursos hídricos estables para proteger la agricultura, sostener el regadío y dar seguridad a una de las comarcas con mayor peso productivo del campo valenciano.
Barrachina ha realizado estas declaraciones durante su visita a la cooperativa hortofrutícola Surinver, en Pilar de la Horadada, donde ha defendido el papel del agua, del regadío y del cooperativismo agrario como pilares esenciales para mantener la actividad económica, el empleo y la capacidad exportadora del sur de la Comunitat Valenciana.
“El agua aquí no es un debate teórico. Es empleo, es agricultura y es futuro. La Vega Baja necesita seguridad hídrica, planificación y un compromiso firme con los trasvases para seguir siendo una tierra productiva y competitiva”, ha afirmado el conseller.
En este sentido, Barrachina ha reiterado que el trasvase Tajo-Segura es una infraestructura irrenunciable para la provincia de Alicante y ha advertido de que recortar recursos al sureste supone golpear de forma directa a agricultores, cooperativas, empresas auxiliares y miles de familias que viven del campo. “Acabar con el trasvase Tajo-Segura es condenar a la huerta de Alicante y, en particular, a la Vega Baja, a convertirse en el desierto de Europa”, ha señalado.
El titular de Agricultura ha insistido en que la política hídrica debe abordarse desde criterios técnicos, con visión de Estado, justicia territorial y solidaridad entre cuencas. “No podemos aceptar decisiones que recortan agua a quien la necesita para producir, mientras aquí nos jugamos hectáreas de cultivo, empleo y riqueza. Queremos un pacto nacional del agua que proteja a la agricultura mediterránea y garantice recursos para esta tierra”, ha añadido.
Durante la visita, Barrachina ha puesto en valor el peso del cooperativismo agroalimentario en la modernización del sector y en la apertura de nuevos mercados. La Generalitat destina más de 3 millones de euros al impulso del cooperativismo agrario mediante líneas de apoyo a la integración, la formación, la digitalización, la promoción y la mejora de estructuras productivas, con el objetivo de reforzar la competitividad del sector y consolidar su papel vertebrador del medio rural.
En este marco, el conseller ha destacado la fortaleza de una cooperativa que representa bien la capacidad del sector hortofrutícola valenciano para producir, transformar y exportar desde la Vega Baja. La entidad cuenta con 1.600 hectáreas de producción, más de 300 hectáreas de invernaderos, presencia en más de 30 países y 600 empleos directos, además de alrededor de 3.000 indirectos.
Barrachina ha destacado también el esfuerzo del sector por incorporar innovación y valor añadido, con una apuesta sostenida por la mejora de procesos, la especialización productiva y la apertura a nuevas líneas de mercado. “Cuando una cooperativa gana dimensión, invierte, innova y sale al exterior, gana toda la agricultura valenciana. Ganan los agricultores, gana el territorio y gana la economía de la Comunitat Valenciana”, ha indicado.
Exportaciones Agroalimentarias
Asimismo, ha recordado que la Comunitat Valenciana supera ya los 10.000 millones de euros en exportaciones agroalimentarias y crece por encima de la media nacional, con frutas, transformados y vino entre los sectores que más impulsan ese avance. “Nuestro sector agroalimentario está demostrando fortaleza, capacidad de adaptación y vocación internacional. Lo que necesita es respaldo, competitividad y agua para seguir creciendo”, ha subrayado.
El conseller ha incidido además en que la Vega Baja simboliza una forma de entender la agricultura ligada al esfuerzo, al regadío eficiente y a la capacidad de transformar recursos en prosperidad. Por ello, ha reclamado al Gobierno de España que abandone cualquier planteamiento que debilite el trasvase y que atienda las necesidades reales de un territorio que ha convertido el agua en empleo, exportación y desarrollo.

















