Entrevista a Hannibal Laguna, diseñador
Entre rollos de tela y patrones creció Anibal Angulo, (Caracas, Venezuela, 8-octubre-1968) que fue tejiendo una vocación que le acompañaría de por vida.
Los primeros recuerdos de su infancia transcurren en el taller de confección que su madre dirigía en Caracas, un universo doméstico donde los retales eran juguetes, y los estampados, paisajes imaginarios. Mientras vestía las muñecas de su hermana, y cubría maquetas de casas con aquellas telas, la moda y el diseño, le iban seduciendo.
«Descubrí la moda cuando era un niño»
Desde Alicante al éxito internacional
Siendo muy joven se trasladó a España con su familia, y se instalaron en la capital alicantina. Su madre abrió una boutique con firmas punteras, y poco después, junto a su hermana Isabel, emprendió la creación de su propia colección bajo el nombre de ‘Hannibal Laguna’, que se convertiría en su marca.
Alicante le vio nacer profesionalmente, y en esta ciudad se consolidó como uno de los grandes diseñadores de moda, y la firma ‘Hannibal Laguna’ comenzó a dar la vuelta al mundo.
En las grandes pasarelas
El impulso fue inmediato: la primera propuesta obtuvo el Premio Air France, y fue seleccionada nada menos que por Paco Rabanne, para representar a España en el salón internacional ‘Europe in USA’. El debut en Miami marcó un punto de inflexión, que dio paso a una trayectoria ininterrumpida en pasarelas como Cibeles, Gaudí, Barcelona Bridal Week o MBFWMadrid.
Cuatro décadas después, la firma mantiene intacto su compromiso con la fabricación Made in Spain. Desde el atelier de Alicante, se siguen elaborando las piezas a medida que dialogan con la tradición artesanal, rescatan oficios y adaptan la excelencia de la Alta Costura a un lenguaje contemporáneo, del que hoy nos habla en esta entrevista.
¿Alicante le dio el impulso que necesitaba?
Nos vio nacer y crecer profesionalmente. Cuando llegamos de Caracas mi madre montó una boutique, y poco después mi hermana Isabel y yo nos embarcamos en la aventura de crear nuestra propia colección bajo la marca de ‘Hannibal Laguna’. Toda la familia nos apoyó, mi madre se encargaba de la parte comercial, y nosotros del diseño y la confección.
¿Esperaba despegar tan deprisa?
Fue un sueño. Nuestra primera colección fue galardonada con el premio Air France y seleccionada por Paco Rabanne, para representar a España en el salón internacional ‘Europe in USA’ y sin duda fue el gran impulso que nos ayudó a despegar. Desde entonces hemos seguido desfilando ininterrumpidamente en las mejores plataformas del mundo.
¿Sigue confeccionando desde Alicante?
En Alicante, las colecciones de Prêt-à-porter ahora se ubican en una nueva boutique dentro del Corte Inglés de Maisonave, y las piezas de Costura a medida se atienden en el Atelier que dirige mi hermana Isabel también en Alicante. Además, tenemos instalaciones en Madrid junto al museo Thyssen.
Usted nació en Venezuela, maduró entre talleres artesanales en Alicante, y hoy es una referencia internacional. ¿De qué manera esa mezcla de culturas ha marcado su identidad como diseñador?
Los vibrantes colores de las flores, las aves y los azules de mi Caribe natal se mezclan con la luz y los aromas del Mediterráneo. La fusión de todos estos elementos es una fuente inagotable de inspiración colección tras colección.
No puedo evitar preguntarle por su país de origen, imagino que tendrá familia o amigos. Me gustaría saber cómo está viviendo todo lo ocurrido últimamente en Venezuela con la intervención de Estados Unidos.
La Venezuela vivaz, amable y emprendedora que yo conocí se había transformado en un lugar inhóspito y sin futuro que durante muchos años me ha generado una profunda tristeza.
Para muchos de mis familiares y amigos repartidos por el mundo, la única opción fue salir del país. Solo nos quedaban los recuerdos y las añoranzas, ahora a esos sentimientos les hemos añadido la euforia, la esperanza y la incertidumbre.
Después de cuatro décadas de carrera, ¿qué recuerda como el primer momento en el que sintió que su nombre empezaba a convertirse en marca?
Desde el punto de vista personal nunca he tenido esa sensación porque mi nombre y la marca se desarrollan en dos planos distintos. Si a lo que se refiere es al momento profesional en el que la firma Hannibal Laguna se percibe también como una marca de moda global, no tengo un recuerdo concreto.
Imagino que fue algo progresivo, creo que la identidad estética de la firma es tan potente y reconocible, que trasciende a la figura del diseñador y de cualquiera de los fundadores.
Sus diseños han vestido a mujeres icónicas y muy mediáticas. ¿Crea pensando en una mujer real concreta, o en un ideal que después se materializa en diferentes cuerpos y personalidades?
Cuando diseño un vestido para una mujer real y una ocasión concreta, lo hago pensando en ella y su necesidad.
Cuando se trata de una colección, entonces intervienen muchos factores, pero en mi caso siempre aparece una mujer que, por su actitud, sus movimientos o su personalidad, encaja perfectamente con el concepto y potencia la creatividad. Inmediatamente y sin que ella lo sepa la integro en mis pensamientos. Se llaman musas.
En un sector que cambia con enorme rapidez, ¿cómo se mantiene fiel a su estilo sin quedarse anclado en el pasado?
Vivimos en un momento impulsado por la inmediatez en el que a menudo se confunde volumen con voz, nos resistimos a la desechabilidad y creamos para la permanencia. Nuestro estilo atemporal y femenino evoluciona por encima de tendencias entretenidas y modas efímeras.
El glamour de hoy ya no habla solo de misterio, ni de imágenes inalcanzables, habla de autenticidad, de personalidad y de compromiso. La elegancia de hoy ya no habla de minimalismo, ni tampoco de exceso, habla de control, de equilibrio y de permanencia. Nos gusta diseñar para existir más allá de un momento y sabemos que no es lo mismo anclarse en el pasado que conversar con él.
«No es lo mismo anclarse en el pasado que conversar con él»
Muchas de sus piezas son descritas como esculturas de tela. ¿Cuál es su proceso creativo desde el primer boceto hasta el vestido final?
El proceso es creativo en sí mismo y diferente en cada ocasión, pero hay rasgos comunes que se repiten, aunque en un orden distinto. Lo primero es definir el concepto que sostiene el argumento de la colección, luego intervienen los tejidos, las formas y los colores.
Cuando estos elementos están definidos, comienza el proceso de dibujo, la interpretación del patrón y el modelado del tejido sobre el maniquí. Finalmente, el diseño cobra vida.
El concepto de lujo ha evolucionado. Para Hannibal Laguna, hoy, ¿qué es el verdadero lujo en la moda?
La moda lenta de autor representa el lujo moderno. Disfrutar de una prenda hecha a medida en exclusiva para ti, en donde tú eliges y personalizas el diseño y los tejidos, no solo es una adquisición única.
Es una experiencia de compra inmaterial que prioriza la autenticidad, la excelencia, la sostenibilidad y la artesanía de calidad por encima de excesos, ostentaciones o logos. Este es el verdadero lujo.
¿Con qué telas le gusta trabajar?
Me gustan las materias naturales, principalmente sedas, desde las finas organzas y gasas, hasta el sugerente satín. Me emociona el tacto de la seda en todos sus gramajes, su suavidad y riqueza me permiten desarrollar acabados de gran calidad, puedo bordar, drapear y hasta desgarrarla sin que pierda su encanto.
«Me gustan las materias naturales»
A lo largo de su carrera, ¿ha habido algún vestido o encargo que supusiera un reto casi imposible?
Sí, diseñar y confeccionar el vestido de novia de mi hermana fue un reto casi imposible, porque lo gestionamos entre las modistas y yo como una sorpresa. Ella accedió a no intervenir, confiaba totalmente en nosotros, debía ser un secreto, no debía conocer absolutamente nada de su vestido, ni forma, ni tejido, ni color, hasta que estuviese totalmente terminado.
«El vestido de novia de mi hermana fue un reto casi imposible»
¿Una tarea complicada?
Desde luego. Entonces trabajábamos todos juntos en el Palacio Salvetti, por lo que tuvimos que organizar turnos de tarde y noche para que las modistas pudieran trabajar sin coincidir, y que Isabel no viera nada.
Fue una locura, nunca olvidare el momento final en el que la vestimos pocos días antes de la boda, le destapamos los ojos y cuando se miró al espejo nos emocionó a todos. Fue una de las experiencias más fascinantes que hemos vivido en talleres.
¿Las nuevas tendencias entre la gente más joven están alejándose de la elegancia?
Si encasillamos la elegancia en cánones del pasado, con una actitud rígida, protocolaria y formal, entonces sí. Pero las nuevas generaciones entienden la elegancia como una cultura de fusión donde la mezcla de conceptos clásicos y vanguardistas está equilibrada.
Usted ha trabajado con mujeres influyentes y famosas. ¿Qué ha aprendido del poder comunicativo que tiene un vestido en una alfombra roja o un gran evento?
Nuestra perspectiva siempre ha sido la misma, anteponemos la personalidad del personaje por encima de cualquier otra cosa. El secreto es reconocerse ante el espejo y deslumbrarse a sí misma, si se consigue, el poder comunicativo es auténtico y el público lo reconoce.
En una época muy digital, con nuevas generaciones que consumen moda de forma diferente, ¿cómo se relaciona su firma con la sostenibilidad, la tecnología e incluso la Inteligencia Artificial?
Nuestro compromiso se basa en la moda lenta, garantizamos una producción ética y local. Cada prenda de autor refleja la durabilidad, incorporando materiales sostenibles de lujo y procesos manuales que minimizan el impacto ambiental y respetan nuestra cadena de valor.
Defendemos la excelencia artesana de los altos oficios y la creación de prendas que perduren en el tiempo, contribuyendo de manera activa a la sostenibilidad. La IA de momento no interviene en los procesos creativos porque la mayoría son manuales y artesanos, para desarrollar moda de autor es más compleja su aplicación, pero es de gran ayuda en los procesos previos de investigación.
¿Cómo se combina el carácter técnico y el emocional en sus diseños?
En nuestro caso las colecciones nacen de las propias emociones y cada una de las piezas está diseñada con dos parámetros fundamentales, uno técnico y otro emocional. El técnico perfila las siluetas, el color, la combinación de texturas y los acabados finales, el emocional define todo lo anterior.
De momento no hemos encontrado ninguna herramienta que pueda canalizar las emociones y crear a partir de ellas. La cabeza perfila el concepto, pero sin duda es el corazón el que finalmente le da forma.
Sus vestidos de novia son de los más codiciados, ¿qué es lo fundamental para usted?
Vestir a una mujer en un momento especial de su vida y conseguir que se sienta segura, elegante y atractiva siempre es un reto y una satisfacción. En algunos momentos puede llegar a convertirse en un acto de entrega, porque te pones en la piel de quien se enfrenta a ser el centro de atención ante las miradas de otros.
Un vestido especial debe definir la personalidad y el estilo de quien lo lleva, tiene que ser armónico y acorde con el entorno en el que se va a lucir. Es imprescindible que los tejidos sean naturales y la confección artesanal. Esencialmente tiene que potenciar la belleza de la mujer sin la presencia de adornos innecesarios. Cuando un vestido necesita de ellos, es porque no es un buen vestido.
«Un vestido especial debe definir la personalidad y el estilo de quien lo lleva»
¿Qué nos puede adelantar de su nueva colección de novias?
Para este año la firma ha preparado un nuevo concepto, es la línea WHITE, una colección de Prêt-à-porter para las novias del siglo XXI. Novias que tienen las mismas ilusiones, pero no tienen las mismas inquietudes, ni las mismas necesidades que las del siglo anterior.
La filosofía de esta nueva colección es muy atractiva y está directamente inspirada en una mujer contemporánea que, a pesar de vivir en un mundo frenético, quiere sentirse absolutamente única en su día más especial.
Mirando hacia el futuro, ¿cuál es el sueño o proyecto que aún no ha realizado?
Me gustaría poder diseñar una colección con otro compañero y fusionar dos estilos antagónicos. En la música es muy habitual y me gustaría experimentarlo con la moda.
Cada vez somos más los que pensamos que la moda se debe entender como el modelo de industria cultural que es, capaz de activar emociones y conciencias individuales. Impulsar este mensaje es un reto y un sueño por cumplir.
«La moda se debe entender como modelo de industria cultural»
¿Cuáles son sus próximos proyectos?
Tras cuarenta años de profesión, mi siguiente etapa está muy encaminada a la docencia y la observación. Creo que ha llegado el momento de ver como son otros los que desarrollan el legado de cuatro décadas de historia, e interpretan con nuevos códigos los archivos de cientos de diseños, ideas y proyectos que aún no han visto la luz.
Ser espectador de mis propios sueños sería la mayor recompensa.



















