El pasado 9 de marzo AQUÍ Medios de Comunicación organizó una gala benéfica en ayuda de las víctimas de la DANA acontecida este otoño sobre la provincia de València. La cita tuvo lugar en el Teatro Rambal de Utiel, una de las localidades más afectadas.
Lo más importante era recaudar y ese destino del 100% de los ingresos para prestar ese apoyo. Pero además el público asistente pudo disfrutar de humor, magia, mentalismo y telepatía de la mano de varios artistas invitados. Y sin duda una de las actuaciones que causó mayor impacto entre el respetable fue la de Javier Botía (València, 20-marzo-1972).
Un campeón del mundo
No en vano estamos hablando del primer español que fue capaz entre otros muchos méritos de ganar, en 2018, el Campeonato Mundial de Magia, también llamadas popularmente ‘Olimpiadas de la Magia’ dado que se celebran cada cuatro años.
Curiosamente Botía empezó su carrera profesional como presentador de televisión y radio, hasta el día que decidió dar el salto al mentalismo como una forma de tratar de superar su miedo escénico. Lo que empezó siendo algo meramente terapéutico, acabó convirtiéndose en su actual forma de vida.
Aprovechamos la ocasión para conversar con este valenciano, que se vanagloria de actuar con el mismo entusiasmo tanto en el programa ‘Got Talent’ de Telecinco o ante un público multitudinario en Las Vegas, como en un pequeño teatro de su tierra por una buena causa. Quizás en esta ocasión incluso con más emoción todavía, dado que se implicó en cuerpo y alma en las labores de ayuda a la población durante los momentos más oscuros de la DANA.
«Más que un mentalista, me considero un comunicador multimedia»
¿Cómo te defines en cuanto a mentalista?
Me considero un comunicador multimedia. Durante un tiempo empecé trabajando en diversos medios de comunicación, hasta que desde hace unos años entre las muchas opciones que existen para comunicar… he encontrado la escena. Aquí realizo un espectáculo en el que combino tanto efectos de mentalismo como recodos de mi pasada trayectoria como showman.
Quizás tu gran especialidad sea la de adivinar pensamientos y secretos de la gente…
Diría que mi especialidad es entretener. Y eso lo hago a través de fenómenos curiosos como efectivamente puede ser el saber lo que piensa la gente, igual que la telequinesia o la hipnosis. Cojo las disciplinas habituales del mentalismo, y las llevo a un plano divertido y participativo.
Últimamente de hecho estoy haciendo una cosa que poco tiene que ver con el mentalismo, como es tocar el serrucho con un arco de violonchelo. Hace poco lo toqué nada menos que en Viena, la capital mundial de la música. Se podría decir que ya he sobrepasado cualquier límite… hasta llegar al insulto máximo (risas).
Además tus actuaciones también tienen algo de monólogo cómico, porque siempre metes mucho humor y chascarrillos con el público.
Mira, aquí ha convergido una tormenta perfecta. Porque yo venía del mundo de la televisión y la radio donde eso ya lo tenía muy mascado. Hasta que en un momento me puse con el mentalismo, coincidiendo justo con el boom del monólogo en España. Ten en cuenta que cuando yo empecé eran los tiempos de la Paramount Comedy (hoy llamada Central Comedy), donde salió una gran hornada de profesionales.
En aquella época todo el mundo quería comedia, se programaban monólogos hasta en las horchaterías. Ahora por suerte esto se ha depurado. El sector se fue profesionalizando y desapareció toda aquella gente que estaba a la altura de un cuentachistes.
Así, en mi caso particular convergieron muchos ‘skills’, como dice ahora la gente joven. Ha sido lo que te decía antes, una tormenta perfecta… y por supuesto yo encantado de estar bajo el chaparrón.
«Varios grandes artistas nos hemos juntado para hacer el espectáculo ‘How?’ por todo el mundo»
¿Cómo te fue en tu reciente visita a Austria? ¿Qué has estado haciendo por allí?
Estoy participando en el Magic World de Viena junto con otros grandes artistas. Se trata de un emprendimiento realizado por los telépatas Anca y Lucca, quienes también son campeones del mundo además de buenos amigos.
Si alguien se escapa por Viena le recomiendo que se haga un hueco y, aparte de ver la ópera y la casa de Mozart, también se pase por aquí. Es la principal sala de magia de Europa, un fantástico parque temático.
También estás ahora con el nuevo espectáculo ‘How?’. ¿En qué consiste?
Es una gira mundial que estoy haciendo con varios artistas de primer nivel como son Boris Wild, Shotty Ice, Ondrej Psenicka y The Ark. Todos somos ganadores de mundiales u otras competiciones. Se trata de un espectáculo muy al estilo de ‘The Illusionist’.
A finales de febrero comenzamos con las primeras funciones en el Líbano, donde ahora parece que las cosas están un poquito más tranquilas y podemos actuar sin miedo a desaparecer de verdad (risas). Y a continuación tenemos previsto ir a Los Ángeles y Nueva York, para más adelante seguir por otros países fuera de Estados Unidos.
Hablemos ya de la DANA. ¿Cómo viviste aquellos primeros momentos? ¿Estabas en València?
Pues mira, yo creo que a mí me pasó lo que a todo el mundo. Estaba en mi casa cuando ocurrió algo impresionante… y me sonó una alarma dos horas después de que todo ocurriera. Entonces mi primera reacción fue salir a ayudar.
Por algún extraño motivo muchas personas piensan que yo sé coordinar cosas. Cuando ocurre algo así, de repente me llaman para preguntarme a dónde hay que llevar la ayuda porque seguro que alguien me ha dicho dónde. De alguna forma, parece que estoy siempre en el epicentro de las singularidades. Así que caí de pie en medio de un montón de situaciones.
«La primera reacción que tuve tras la DANA fue salir de mi casa e ir a ayudar»
¿En qué consistió exactamente tu labor?
Una de las primeras acciones que hicimos fue montar un centro médico provisional. He de decir que la empresa de mensajería Tipsa me apoyó de una manera brutal, ya que me consiguió todo tipo de materiales y productos. Ellos son especialistas en logística y eso se notó mucho, puesto que lograron llevar la ayuda de verdad, a diferencia de otras organizaciones que no lo consiguieron e incluso más bien entorpecieron.
Y por otra parte, junto con los gestores del Palau Alameda, sacamos hasta 3.000 comidas diarias. Estuve totalmente metido en el ajo.
En ese momento las carreteras estaban cortadas. ¿Cómo te movías por la zona cero?
Con mi propia furgoneta, y sinceramente hice algunas cosas que no se debían hacer (risas). Como me prohibían la entrada, se me ocurrió rotular mi vehículo con pegatinas del logo de la Generalitat. Yo llevaba comida para el Hogar del Jubilado de un municipio donde no tenían nada, y no podía permitir que la gente mayor se quedara sin comer.
De hecho recuerdo que cuando entré en un pueblo, al ver mi coche, salió una concejala y me dijo: “Por fin habéis llegado la Generalitat aquí, llevábamos dos días esperándoos”. Me pidieron que los llevara a tal sitio, y yo acepté sin decirles la verdad. Hasta que de camino uno de los técnicos municipales me mira y me dice… “Oye, ¿pero tú no salías en ‘Got talent’? ¿Qué haces trabajando para la Generalitat?” (risas).
Se ha criticado muchísimo la tardanza de la llegada de efectivos por parte de las administraciones públicas…
Es que pasaron cosas muy fuertes, y que la gente no las sabe. Por ejemplo recuerdo a un grupo de personas, la mayoría venezolanos, que iban con unos todoterrenos 4×4 quitando coches del medio para abrir paso a la policía. Todo eso mucho antes de que llegara el ejército.
Nosotros quisimos recaudar dinero para ayudarles a comprar gasóleo, porque estaban haciendo una labor altruista indispensable. Y precisamente a raíz de esto a mí me robó una organización de caridad muy conocida.
«Durante la DANA rotulé mi furgoneta con pegatinas de la Generalitat para poder transitar»
¿Cómo? ¿Qué ocurrió?
Como yo no quería tocar dinero con mis propias manos, contacté con esta organización para que me facilitaran un número de cuenta con el fin de ayudar al grupo de los que conducían los 4×4. Te estoy hablando de una de las primeras tres o cuatro ONGs que te pueden venir a la cabeza.
El caso es que al final recaudamos unos 10.000 euros, y cuando les pedí que se los transfiriesen a los conductores… me dijeron que se los quedaban ellos. No quiero decir el nombre porque me consta que también trabaja gente buena en esta asociación.
¿Sigues en contacto con estos pueblos?
Sí. Por desgracia como ya ha capeado el temporal, ahora parece que está todo bien otra vez. Esto no es así. De hecho las ayudas no han llegado prácticamente ninguna.
Supongo que por eso quisiste participar en nuestra gala benéfica de Utiel, ¿no?
Claro. Tras todo este episodio catastrófico, contactasteis conmigo desde el grupo AQUÍ Medios de Comunicación. Recuerdo que me dijeron que nos habían echado de menos en Utiel durante la DANA. Es verdad que a veces parecía que la zona cero era solo Paiporta y alrededores, mientras que Utiel quedaba lejos… como si allí apenas hubiera llovido un poco.
Yo resido en Cortes Valencianas y me concentré en la zona que estaba más cerca. Solía terminar cada jornada lleno de barro, pero afortunadamente podía regresar a mi casa y darme una ducha. Y efectivamente no subí a Utiel ni una sola vez. Por eso cuando me ofrecisteis hacer algo para ayudarles, enseguida os dije… “contad conmigo”.
«En la gala de AQUÍ Medios de Comunicación en Utiel hice el mismo espectáculo que realizo habitualmente en Las Vegas»
En la gala nos mostraste tu espectáculo ‘El show de los fenómenos paranormales’. Para quien no pudiera estar ese día en el Teatro Rambal de Utiel, explica de qué se trata.
En realidad son los mismos efectos de mentalismo que hago cuando actúo en Las Vegas, pero en esta ocasión fue cobrando entradas de apenas 5, 10 o 20 euros cuyo importe fue íntegramente para ayudas benéficas.
Además me acompañaron los gemelos Cástor y Polux, considerados los mejores telépatas de España. Por cierto, qué bien me hubiera venido su compañía durante el desastre porque en muchos momentos no teníamos ni cobertura telefónica (risas).
¿Tienes próximas actuaciones programadas?
Por supuesto en las Fallas y a lo largo de todo marzo voy a estar en València. Esta tierra tiene una cosa maravillosa para los artistas, como es que cada casal de fiesta se convierte en un pequeño teatro. Ya no solo para los mentalistas, también para músicos o monologuistas. Tener mil y pico teatritos… te asegura tener un trabajo.
Luego tendré una gira por Brasil y, como te comentaba antes, viajaré a Estados Unidos con ‘How?’.
Además aprovecho para decirte que tengo un proyecto personal que no tiene nada que ver con el espectáculo, y se podrá conocer muy pronto. Resulta que yo también soy inventor, y en este caso he inventado una cosa para los peluqueros.
Me has intrigado. ¿No puedes contarme algo más de ese invento?
Lo puedes ver en centralspin.com. Es un aparato pensado para las peluquerías que he patentado a nivel mundial. Surgió a raíz de que mi pareja pertenece precisamente a este sector y estaba un tanto destrozada físicamente por tanto trabajo. Así que lo inventé con el objetivo de que pueda trabajar de una forma diferente.
«Me encanta de las Fallas que cada casal de fiesta se convierte en un pequeño teatrillo»
Volviendo al mentalismo. El año que viene se vuelve a celebrar el Campeonato Mundial de Magia. ¿Te planteas intentar ser campeón del mundo otra vez, o esto es agua pasada?
¿Sabes lo que pasa? Esto es como cuando ganas el Mundial de fútbol. Me refiero en el sentido de que ya no dejas de ser nunca campeón del mundo. No es como el boxeo que cuando viene el nuevo te quita el cinturón. Una vez que lo consigues, por mucho que luego vengan otros campeones del mundo, tú no dejas de serlo (risas).
Efectivamente en 2026 se celebrará otra vez, en este caso toca en Turín. Me pilla cerquita, pero yo no puedo ir dado que me coincide con parte de mi gira. Y además piensa una cosa… ¿para qué quiero concursar otra vez si ya a mejor no puedo ir? De hecho si lo hago es muy probable que salga en un puesto peor (risas). Cuando ya has alcanzado lo máximo que puedes alcanzar en algo, igual es mejor centrarse en otros desafíos nuevos.
Hablando de nuevos desafíos. ¿Dirías que te queda alguna faceta del mentalismo todavía por explorar?
Sí, por supuesto. Ahora mismo estoy estudiando y trabajando en algo muy potente. Hasta hace poco yo consideraba que el pensamiento era una capacidad exclusiva e inherente del ser humano. Sin embargo esto se ha quedado ya desfasado, dado que actualmente las máquinas también piensan.
Por eso estoy tratando de desarrollar sistemas mentalistas para tratar de adivinar, de alguna manera, los razonamientos que realizan las máquinas y así realizar acciones parecidas a las que hago con los humanos. De hecho cuanto más se parezcan a nosotros, más probable será que pueda conseguirlo. ¿Será posible hipnotizar un ‘chat GPT’? ¿Será posible conocerlo lo suficiente como para predecir lo que va a decir?
¿Y cómo te estás preparando para semejante reto?
Ahora estoy trabajando en matrices y sistemas informáticos. Sin utilizar demasiadas palabras técnicas, me dedico a estudiar todo aquello que estas máquinas utilizan para razonar.
De esta forma estoy empezando a generar un espectáculo donde intentaré controlar el pensamiento de una máquina. Quiero comenzar a explorar estas otras dimensiones del mentalismo.