Desde 2024 todos los municipios españoles que superan los 50.000 habitantes deberían tener una Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Esta figura consiste en decretar ciertas restricciones al tráfico en el centro urbano o algunos barrios con especial circulación de vehículos para reducir la polución.
Sin embargo, en la práctica muchas ciudades españolas todavía no han cumplido con dicha obligación legal. Una de ellas es San Vicente del Raspeig, aunque desde el Ayuntamiento ya se está poniendo en marcha el proceso para desarrollar esta ZBE en un plazo no muy lejano. Con este fin se ha puesto en marcha un despliegue de medios tecnológicos para recopilar datos, al tiempo que se lleva a cabo una encuesta ciudadana.
Despliegue tecnológico
“Tenemos muy claro que ésta es una asignatura pendiente de San Vicente. Ya no solo por ser una obligación legal, sino por mejorar la calidad de vida. Por eso debemos hacer entender a los ciudadanos que para pequeños trayectos lo ideal es desplazarse andando o con vehículos que no sean a cuatro ruedas, como bicicletas o patinetes. Lo mejor es que el peatón tenga prioridad”, nos señala Mercedes Torregrosa, concejala de Medioambiente.
Por ello el Ayuntamiento ha contratado a la empresa especializada CPS con un presupuesto de 153.000 euros para que realice un estudio detallado sobre el tráfico de San Vicente, así como detectar las zonas donde se están produciendo mayor contaminación atmosférica y/o acústica. Con este fin se han instalado medidores de ruido y sensores de calidad del aire. También se están utilizando drones para captar mejor los flujos de vehículos.
Se están realizando encuestas ciudadanas a pie de calle sobre el tráfico de la ciudad
Encuesta ciudadana
Al mismo tiempo el equipo de gobierno municipal también quiere conocer la opinión de la ciudadanía de cara a cómo debe implantarse la ZBE. Para ello se están realizando encuestas ciudadanas a pie de calle en once puntos diferentes de la ciudad. A los vecinos se les pregunta sobre sus propias prácticas de movilidad, así como cuáles son las zonas que perciben más contaminadas o ruidosas de San Vicente.
“En nuestras primeras conclusiones estamos detectando que hacia el 48% de los sanvicenteros usan su vehículo para desplazarse por el municipio, un 47% lo hace caminando y el resto utilizan bicicleta o patinete. Nuestro objetivo es bajar el porcentaje de quienes cogen el coche para ir de la zona norte a la sur”, nos aduce Torregrosa.
En los polígonos industriales se han habilitado dos nuevas estaciones de ‘Bicisanvi’
Conclusiones preliminares
Si bien San Vicente no suele ser una ciudad que soporte un tráfico especialmente denso, quizás el punto más conflictivo pueda estar a la entrada desde Alicante por la Universidad. Aquí en horas puntuales sí podemos ver algunos atascos.
“Nuestro municipio tiene una ubicación privilegiada, tanto logísticamente como para los desplazamientos, ya que tenemos varias entradas. Es verdad que la de la UA es la que suele colapsarse más. Aún así esto no significa necesariamente que aquí estén los mayores niveles de ruido o emisión de partículas a la atmósfera. De momento las mediciones que hemos hecho apuntan a que nuestra calidad del aire es buena”, nos señala Torregrosa.
Aún con todo la edil de Medioambiente prefiere ser todavía prudente en sus valoraciones hasta conocer los resultados definitivos del estudio de CPS. El plazo de dicho contrato culminará en junio.
«Una ciudad con menos tráfico es más sana» M. Torregrosa (Medioambiente)
Futura ZBE
La hoja de ruta que maneja el equipo de gobierno es comenzar con la modificación del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) este verano. Así la ZBE podría estar ya implantada oficialmente hacia finales del año.
“Por supuesto habrá que tomar decisiones, pero me gustaría aclarar algo. Nosotros no sancionaremos a quienes lleven vehículos que no sean eléctricos ni híbridos por el centro urbano. No tenemos ninguna subvención europea que nos exija esto, ni cumplir un plazo determinado. Nuestro objetivo es concienciar a la ciudadanía para tener un tráfico más sostenible. No exigiremos pegatinas ‘eco’, sino otras medidas como no superar los 30, 20 o 10 km/h. Multaremos a los que conducen por el pueblo como si fuera una autovía”, manifiesta Torregrosa.
La concejala no descarta la posibilidad de cortar al tráfico algunas calles, salvo para vehículos de residentes o de descarga de suministros. Un sistema que ya existe en centros históricos de otras ciudades.
“Nuestro modelo a seguir es Benidorm. Es un municipio mucho más complicado de gestionar con más tráfico y turistas, pero han conseguido implantar una ZBE muy digna en su casco histórico. Y evidentemente permiten que los vecinos lleguen a sus garajes y que los repartidores vayan a los comercios o las casas”, nos señala la edil de Medioambiente.
Actuaciones recientes
Mientras que se acaba de definir cómo será esta futura ZBE, lo cierto es que ya se están realizando algunas actuaciones urbanísticas en la línea de calmar el tráfico para favorecer el tránsito peatonal. Por ejemplo, las actuales obras en la calle Pintor Picasso para crear una plataforma única de aceras y calzada. De igual modo hay proyectadas actuaciones similares en otras calles como Mayor o Villafranqueza.
Además, recientemente se han habilitado dos nuevas estaciones ‘Bicisanvi’ en los polígonos del Canastell y Torregroses pensados particularmente para los trabajadores de estas áreas industriales. También se han ampliado otros cuatro puntos de dicho servicio de bicicletas ya existentes en el municipio.
“Todos los estudios recientes apuntan a que la calidad del aire, los ruidos y las aglomeraciones de tráfico nos afectan mucho a las personas desde el punto de vista neurológico. Por eso queremos tener un casco histórico más bonito, accesible para el peatón y menos transitado por coches. Además, caminar o movernos en bicicleta nos viene muy bien a todos para nuestra salud”, nos comenta la concejala Mercedes Torregrosa.





















