Todo cambió, en muchos aspectos de la Comunitat Valenciana, aquel 5 de diciembre de 2012 cuando la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) quedaba oficialmente deglutida por el Banco Sabadell. En la calle, el diseño de Taula de Disseny (creada en 1974 por el tarraconense Josep M. Civit) se cambió por el de la nueva entidad, obra de otro grande de los trazos corporativos, el argentino Mario Eskenazi.
Pero los nuevos propietarios ya expresaron que, como banco, no se iban a hacer cargo de su obra social. Esto incluía, además de lo puramente cultural, la dedicada a programas ecológicos o ecosostenibles. Bien, se creó una entidad autónoma, totalmente independiente, la Fundación Mediterráneo, para gestionar buena parte del legado, tanto en instalaciones físicas como en proyectos. ¿Y qué ocurrió con la parte ecológica?
Una fundación salvadora
Ya vimos (‘El bosque amigo mediterráneo’, noviembre de 2024) cómo, después de una temporada de incredulidad interna, la CAM iba a apostar por la ecología, y de allí surgiría el paquete de actividades, especialmente dirigido a los centros docentes, ‘Mediterráneo, bosque amigo’. Algo especialmente importante en una de las principales áreas del bioma ‘bosque mediterráneo’, donde vivimos: 1,3 millones de hectáreas forestales (trece mil kilómetros cuadrados).
La Fundación Mediterráneo se hizo cargo, finalmente, del Centro Educativo de Medio Ambiente (CEMA) Los Molinos, en Crevillent, de 1979. Por contra, el CEMACAM de la Font Roja (de página web ‘privada’ y correo ‘mudo’), en Alcoy (de actividad documentada desde la década del 2000), no parece ahora depender de nadie, aunque está dentro de un parque natural lógicamente gestionado por la Generalitat Valenciana.
Del crevillentino CEMA Los Molinos se hizo cargo la Fundación Mediterráneo
Alquería divulgativa
De hecho, sería la Generalitat la que, todavía en ‘vida’ de la CAM, recogiese el testigo en estos programas medioambientales dirigidos a escolares y jóvenes. Es el caso del Centro de Educación Ambiental de la Comunitat Valenciana (CEACV), que consta en las hemerotecas como activo desde 1995, aunque la realidad es que su apertura oficial no llegaría hasta el 5 de junio de 1999, Día del Medio Ambiente.
Con un programa de actividades ‘vivenciales’, basa sus estrategias docentes y divulgativas en la ‘corresponsabilidad’ ambiental (educación hacia la sostenibilidad, vamos) y el aprendizaje ‘contextualizado’ (las cosas en su contexto, su sitio ‘real’). Levantado en Sagunt (Camp de Morvedre), las dependencias reutilizan lo que fue l’Alqueria dels Frares (la alquería de los frailes), un edificio del XVII.
Junto a un humedal de Sagunt y Puçol se encuentra el centro CEACV
Humedal con pasado
Añadamos un apunte más medioambiental al respecto: se encuentra junto al denominado marjal del Moro, un humedal de unas trescientas hectáreas (tres kilómetros cuadrados) incluidas en las ochocientas hectáreas adquiridas por la Generalitat de las tierras para posible expansión de los Altos Hornos del Mediterráneo (cerrados en 1984), declaradas en 1996 como zona de especial protección para las aves (ZEPA).
Básicamente, el lugar está repartido entre Sagunt y Puçol (capital de l’Horta Nord). ¿Y qué se imparte allí, además? Pues quizá se haga didáctica con proyectos como el exitoso, en su tiempo, ‘Recicla con los cinco sentidos’, de la década de 2010, aunque hoy carece hasta de página web (re-registrada para otros usos). Pero hay más, desde la Conselleria de Medi Ambient, Infraestructures i Territori, y aún activos.
‘Guardabosc’ pretende divulgar más nuestro entorno boscoso
Objetivos de desarrollo sostenible
Al igual que antaño en la Obra Social de la CAM, la Conselleria de Medi Ambient apoya (la inversión media es de más de 934.000 euros) proyectos en centros educativos (unos trescientos en toda la Comunitat Valenciana) a propósito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establecidos en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y base, por cierto, de la polémica Agenda 2030.
Son diecisiete puntos, entre los que aparecen algunos de los contenidos en otras propuestas, como TerraCycle (en cierta manera, heredero de ‘Recicla con los 5 sentidos’). O también la creación de ‘huertos escolares’, como espacios de aprendizaje sobre la naturaleza, especialmente destinados al alumnado urbanita. Todo ello, con la intención de lo que se ha venido a llamar ‘escuela sostenible’, donde se fomenten actitudes responsables y comprometidas con el medio ambiente.
Bosques protegidos
Dentro de lo anterior, nos encontramos con un ambicioso y atractivo proyecto, desde la Generalitat, comenzada su aplicación en el segundo trimestre del curso 2024-2025, que nos va a sonar: ‘Guardabosc’ pretende divulgar más nuestro entorno boscoso, para impulsar actitudes de cuidado del medio ambiente y, por ejemplo, prevenir incendios. De momento, funcionará en 55 centros educativos: 28 en la provincia de València, 19 en la de Alicante y 8 en la de Castellón.
Orientado al alumnado de quinto y sexto de Primaria, al de Secundaria Obligatoria y al que cursa Formación Profesional Básica, ‘Guardabosc’ (cuyo primer ‘ensayo’ parece que satisfizo a todos los implicados) pretende, mediante la interacción y colaboración de alumnado, profesorado y, naturalmente, profesionales del medio ambiente, sensibilizar sobre el cuidado de nuestro entorno. Que continuemos gozando de un ‘bosque amigo’.

















