Una frase común entre los lectores es aquella de “si te gusta leer, jamás estarás solo”. Se trata de una gran verdad, pues introducirte en la historia de un buen libro, empatizar con los personajes -hacértelos incluso tuyos- es uno de los grandes placeres de esta vida.
Nada mejor cuando estás ávido de conocimiento que acudir a una biblioteca o librería, si deseas que ese ejemplar sea tuyo para siempre. En València tenemos la suerte de contar con múltiples opciones, siendo siempre un acierto la librería Ramon Llull, en pleno Barrio del Carmen.
A principios de diciembre el local recibió, además, el Premio Librería Cultural 2025, otorgado por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías (CEGAL), “un apoyo y una alegría para nosotros”, reconoce Almudena Amador, gerente.
Una librería peculiar
Abierta desde 2003, la Ramon Llull es una librería singular, “aunque cada una lo es, porque suele ser un proyecto personal”, asevera Almudena. “Ésa es la gracia para las personas que acuden a nuestras tiendas, todas son distintas”.
“Nos hemos centrado mucho en las humanidades, el ensayo, bajo una programación exigente”, agrega. Así, son habituales en el local presentaciones de libros, tertulias, charlas con autores, clubs de lectura -o de otro tipo-, festivales, eventos…
La librería nació de otra anterior, Punto y Coma, situada precisamente en la calle Ramon Llull. Una joven Almudena, que trabajaba en ella, supo que iba a cerrar y quiso tomar las riendas; años después, ya en su nueva ubicación, potenciaron todavía más la programación cultural.
La tienda propone una programación repleta de presentaciones de libros, tertulias, charlas, clubes de lectura…
Diferentes perfiles
Respecto a cómo debería ser una librería ideal, nuestra protagonista argumenta que cada uno le otorga un perfil diferente, “según sus intereses, aquello que más lee”. Debe ser, prosigue, una librería que llame, suscite, anime, sugiera.
“En definitiva, que el lector se sienta como en casa y muestre estímulos”, prosigue Amador, que le apetezca leer, que le genere curiosidad. “Igualmente debemos lograr que sea sostenible, rentable, el aspecto a veces más complicado”.
Se crean, en este sentido, un sinfín de vínculos, entre cliente (lector) y empleado (librero), que le aconseja o recomienda, “pero también entre los propios compradores, que comentan entre ellos”. Son los valores de una buena librería.
Para su gerente, «una buena librería debe hacer que el lector se sienta en casa, muestre estímulos y le apetezca leer»
Reconocimiento y visibilidad
El premio concebido por CEGAL, “el gremio de gremios”, con el apoyo del Ministerio de Cultura, “es un reconocimiento sumamente importante a nivel nacional, una satisfacción enorme también porque lo conceden los propios libreros”.
Significa un empuje para seguir en esta línea, “lo estoy haciendo bien”, brindando además una gran visibilidad. “Sirve asimismo para dignificar el trabajo de las librerías independientes, que nos conozcan un poco más, que acudan más clientes…”, suspira.
Un antiguo ‘rival’ para las librerías independientes fueron las grandes franquicias, ahora en el mismo barco. “Desde hace unos años luchamos más, por decirlo de alguna forma, contra Amazon y su venta de libros”, lamenta.
Son muchos los que prefieren el libro físico al electrónico; les apasiona tocarlo, sentir sus páginas, su olor, su esencia, disfrutar de ediciones espectaculares
Iniciativa ‘Todostuslibros’
Por eso, insiste, resulta determinante trabajar en equipo, “para que las librerías independientes sobrevivan”. Fruto del ingenio y de esa unión surgió la plataforma ‘Todostuslibros’, una iniciativa de CEGAL mediante la cual “volcamos nuestras bases de datos para que el lector pueda saber qué librerías de su ciudad disponen del libro que desea”.
Si un cliente acude a una librería y ésta no posee ese ejemplar, “se lo puedo proporcionar con agilidad”, en un plazo medio de 24 a 48 horas. “Estamos casi alcanzando los niveles de eficacia de Amazon”, remarca orgullosa.
“También puedo informarle, porque estamos conectadas, qué librería de la urbe tiene ese libro”, otra de las ventajas de ‘Todostuslibros’, con la intención que el lector se quede en el tejido librero, sin tener que recurrir a otros métodos, la compra online, por ejemplo.
Cada vez se lee más
Almudena considera que cada vez leemos más, así lo aprecia desde su posición: “nuestros clientes son grandes lectores, incluso nos recomiendan, porque ahora hay muchísima más variedad”. Durante el confinamiento, apostilla, hubo un repunte, “se recuperó el interés por los libros”.
En parte ese auge se mantiene a día de hoy, admitiendo que la Comunitat Valenciana no está en los primeros puestos, deberíamos aspirar a más, es un reto. “El clima y nuestra forma de ser y vivir no ayuda”, expone, “nos apasiona estar en una terraza”. España se sitúa también en la cola, “por la misma razón: no es lo mismo residir aquí que en Finlandia, por ejemplo”.
Son numerosos los que prefieren el libro físico al electrónico; les apasiona tocarlo, sentir sus páginas, su olor, su esencia, disfrutar de ediciones espectaculares, “porque se ha convertido en un objeto bello”. A lo largo de mucho tiempo nos advirtieron que el papel desaparecería, “un miedo irreal, ha sido más bien al contrario”.





















