Entrevista > Lucía Escolano / Coordinadora Grupo Scout La Nucía (Benidorm, 27-agosto-1996)
Superadas ya las tres décadas de trayectoria, el Grupo Scout La Nucía se ha consolidado como una de las grandes referencias de ocio educativo en la comarca. Con alrededor de setenta niños y jóvenes inscritos y un equipo de doce monitores, el movimiento escultista continúa creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos sin renunciar a sus valores fundacionales.
Al frente de esta gran familia se encuentra Lucía Escolano, una scout de vocación temprana que comenzó en el grupo cuando apenas tenía siete años y que hoy ejerce como coordinadora.
En una sociedad marcada por las pantallas y el sedentarismo, el escultismo se presenta como una alternativa real y atractiva para niños y jóvenes. Actividades al aire libre, contacto con la naturaleza, trabajo en equipo y aprendizaje a través del juego conforman una metodología que, según Escolano, funciona de manera natural: cuando los niños salen al monte o participan en una acampada, el móvil simplemente desaparece de sus preocupaciones.
Ocio alternativo y activo
Más allá de la montaña, la orientación o la supervivencia, el escultismo persigue un objetivo mucho más profundo: formar personas críticas, funcionales y comprometidas con su entorno. La vocación de servicio, la conciencia social y el respeto por la comunidad son los pilares de un movimiento que sigue evolucionando para responder a los cambios sociales, manteniendo intacta su esencia educativa y humana.
La ronda solar actual, como todas, comenzó en octubre y terminará en junio; pero las puertas del Grupo Scout La Nucía se mantienen siempre abiertas para dar respuesta a las nuevas incorporaciones a un movimiento ya centenario en el mundo y cada vez más asentado en nuestro municipio.
El movimiento escultista de La Nucía ha superado ya sus treinta años de historia. ¿Cuántos niños y jóvenes conforman hoy esa gran familia?
Ahora mismo tenemos alrededor de setenta inscripciones.
Es una barbaridad.
Bueno… hay grupos de mayor y de menor tamaño y el nuestro es una cosita media, pero sí, la verdad es que estamos muy satisfechos de tener un número tan bonito.
«Esta metodología scout se adapta a cada franja de edad»
Somos muchos los padres y madres que vemos con preocupación cómo cada vez cuesta más ‘arrancar’ a los pequeños del sofá y de las pantallas. Sin embargo, tengo la sensación de que ellos mismos, cuando lo hacen y pueden disfrutar de actividades al aire libre como las que vosotros proponéis, lo agradecen y acaban, incluso, siendo los primeros en querer formar parte de ello y olvidarse un rato de las pantallas.
Así es. En ese sentido, puedo decir que nosotros mismos hemos podido comprobar como no hemos tenido ningún problema con alguien que se negase a dejar de usar el móvil, ni mucho menos.
Tal y como dices, se olvidan de ello. Se evaden y están felices porque forman parte de en grupo, están en la montaña, están en aire libre. Eso hace que ni siquiera recuerden el tema del móvil, no asocian el estar usando un móvil en la montaña, o no asocian estar jugando con una maquinita en plena acampada o en plena ruta.
Abarcáis un rango de edades muy amplio y, por lo tanto, buscáis objetivos y usáis metodologías muy distintas en cada caso. ¿Es complicado?
Nuestra metodología, nuestra manera de hacer escultismo, se divide por edades, con lo cual siempre hacemos cosas adaptadas a esa edad. Es decir, no le vas a preparar lo mismo a un niño o una niña de seis años, que a alguien de dieciséis o diecisiete.
Dicho eso, nuestras actividades siempre están pensadas y adaptadas al grupo, con lo cual no hay mucha dificultad, porque cada uno de esos grupitos va a su ritmo y el ‘scouter’, el monitor, ya sabe qué es lo que le suele gustar o cómo debe enseñar.
Siempre intentamos enseñar las cosas mediante la acción, mediante el juego. A lo mejor a alguien de edad más pequeña le haces una canción o un juego sobre reciclaje y quizás a una persona que está en una edad ya de diecisiete, dieciocho años, le haces una dinámica o algún tipo de carrera, algo así más activo.
«El aprendizaje se basa en la acción y el juego»
Me hablas de reciclaje y eso es algo que hace algunas décadas no aparecía casi ni en el diccionario. En ese sentido, y sabiendo que el movimiento Scout tiene unos valores determinados, supongo que también toca ir adaptándose a los cambios sociales en la planificación de las actividades concretas.
Tenemos una formación base muy relacionada con los valores del movimiento Scout, pero es cierto que la actualización es necesaria, más allá de lo que te enseñan cuando obtienes ese título de monitor porque los tiempos cambian.
Por ejemplo, yo llevo más de veinte años en mi grupo, empecé con siete u ocho años, y es cierto que lo que a mí se me enseñaba no es exactamente igual ni en la manera ni en el contenido que lo que ahora mismo enseñamos a quienes ahora tienen esa misma edad.
Como en todo, hay una evolución y lo mejor y más importante de todo es que estamos dispuestos a seguir aprendiendo por el bien de seguir enseñando cada día mejor.
Durante demasiado tiempo la imagen que llegó a España del movimiento Scout vino muy influenciada por lo que nos transmitían las pelis americanas. Hablábamos de los ‘boy scouts’, un nombre ya olvidado. Incluso, tenía ciertas connotaciones de militarización que también son absolutamente erróneas. ¿Cómo resumimos los valores actuales del escultismo?
Lo que mejor lo resume es la vocación de servicio. Es decir, la educación scout se basa en una serie de etapas, un aprendizaje, un proceso. Y el objetivo final es que, cuando nos sueltan al mundo, una vez que llegamos a la adultez, seamos personas funcionales, críticas y serviciales con nuestra comunidad, con nuestro entorno, con los demás.
Aunque aprendamos mucho de supervivencia, de montaña, de orientación, el objetivo final no es que los scouts, en toda su progresión y cuando llegan a la adultez, sean personas críticas, funcionales, conscientes del mundo que les rodea y, sobre todo, con una actitud siempre proactiva al servicio en cuanto a ayudar a la comunidad, a las amistades, al entorno…
«Los valores del escultismo evolucionan con la sociedad»
Al principio hablábamos del número de scouts que ahora forman parte del grupo de La Nucía. ¿Qué rango de edades abarca?
Tenemos desde los seis añitos, que es la edad más pequeña que cogemos en La Nucía y, aunque no es el caso en este momento, podríamos llegar a tener hasta los veintiuno sin inconveniente. Ahora mismo, los más mayores de nuestro grupo tienen dieciocho años.
Hablemos de la historia del grupo. ¿Cuánto tiempo hace que se instauró en La Nucía?
Este año vamos a cumplir nuestro 33º aniversario. En 1993 lo fundaron tres padres que estaban entonces en el Ampa y que, como decías antes, veían que sus hijos no salían mucho y querían ofrecerles algún tipo de ocio alternativo. Entre ellos, y contando con otras personas, crearon algo que en ese momento era muy básico
Luego, poco a un poco, con una formación, una evolución y un crecimiento constante se ha llegado al grupo que somos hoy en día en la que, además de esos setenta scouts, somos doce scouters.
«Como eje central del movimiento scout está la vocación de servicio»
En todos estos años que llevas, ¿identificas algún momento especial en el que te dijeras a ti misma, ‘esto tiene un sentido’?
Momentos de esos tengo muchos y muy distintos porque hay momentos que son más ceremoniales, más propias de los scouts.
Pero cuando alcanzas tanta confianza con estos niños y niñas y les ves crecer y, de repente, te dicen que les da mucha pena tener que cambiar de etapa, pasar a un grupo más mayor por edad y ya no poder seguir siendo Castor y jugando contigo… pues es algo muy emocional. Que un niño o una niña te diga que le da pena crecer o que le da pena evolucionar porque no te quiere perder o no quiere dejar de jugar contigo, te llena mucho el alma.
El bendito complejo de Peter Pan.
Ojalá no lo perdamos nunca.
«Con las acampadas y las rutas se fomenta la convivencia y la autonomía»
Cuéntanos un poco cómo organizáis lo que vosotros llamáis una ‘ronda solar’ o, para que nos entienda todo el mundo, un año de actividades. ¿Cuándo empezáis y termináis y cómo evolucionáis?
Nos adaptamos mucho, por ejemplo, a cuestiones como la meteorología. En meses como enero o febrero, procuramos evitar las acampadas porque son los meses más fríos del año. Pero en octubre, en abril, en mayo o en junio, sí que solemos hacer una acampada al mes.
La ronda solar empieza a primeros de octubre y se extiende hasta junio. Se parece mucho al calendario escolar, salvo porque empezamos un pelín más tarde.
En una ronda solar, te puedes encontrar actividades más estáticas, que desarrollamos en nuestro cubil; también hacemos salidas, rutas por la montaña, visitas culturales… además de, como te decía, acampadas con tienda de campaña en la montaña a nivel de grupo y también a nivel de federación. Nos reunimos con otros grupos de la Comunitat Valenciana para juntarnos y hacer actividades con muchísima más gente y que se conozcan entre ellos.
En definitiva, porque también tenéis scouts que vienen de otros municipios de la comarca, es una forma de que los niños socialicen más allá de sus compañeros de clase.
Así es. En La Nucía reunimos a niños y niñas de muchos pueblos de nuestra zona porque no en todos los pueblos hay grupos organizados. Vienen de Polop, de Altea, de Callosa… y, como dices, hemos visto como, sobre todo en las edades más mayores, cuando son más independientes, crean sus propios grupos de WhatsApp para quedar entre ellos y hacer cosas en común.
«Cualquier familia interesada puede incorporarse en cualquier momento del año»
La ronda solar comienza en octubre y termina en junio, pero quizás haya padres y madres o, incluso, jóvenes leyendo esto y lo vean como una opción de ocio interesante. ¿Tienen que esperar a octubre para apuntarse o seguís recibiendo gente durante todo el año? ¿Cómo podemos apuntarnos?
Tenemos un método muy sencillo. Sólo hay que enviar un email a gruposcoutlanucia@gmail.com y yo misma voy respondiendo a todas las familias que nos escriben.
Como decías, preferimos que se empiece en octubre porque de esa manera completamos esa progresión y esa metodología de la que ya hemos hablado; pero eso no cierra la puerta a poder iniciarse en cualquier momento. Cualquiera que esté leyendo esto y le apetezca, puede venir a conocernos y a probar sin compromiso. Las puertas estarán abiertas, previo un email y un contacto con nosotras y contestaremos lo más rápido posible.
Más allá de esas acampadas y salidas que ya me has contado, ¿cuál es el horario habitual de vuestras actividades?
El habitual son los sábados de 16:30 a 18:30 horas, pero nos vamos bastante de ruta y, por lo tanto, es un horario que varía bastante.




















