Entrevista a Ángel García Aznar / Fotógrafo (Crevillent, 1-julio-1968)
La de fotógrafo es una de las profesiones que más ha variado en las últimas décadas, “en parte se ha desvirtuado”, considera Ángel García Aznar, presidente desde hace ocho años de la asociación ‘Blanc i Negre’ y fotógrafo oficial de nuestros Moros y Cristianos.
Hoy en día resulta muy común manipular una imagen, “los mismos móviles ya cuentan con numerosas aplicaciones para hacerlo”, matiza. Todo ello se multiplicará con la Inteligencia Artificial (IA), la credibilidad quedará más en entredicho.
De formación economista, García confiesa, por otro lado, que la mejor fotografía siempre está por llegar. “Si piensas que ya la has hecho, no continúas”. En parte se siente como ese cazador que anhela el instante perfecto para captar/cazar la presa, la foto.
¿Desde cuándo te apasiona la fotografía?
Comencé hace muchos años, quizás cuarenta, junto a unos amigos a los que igualmente les agradaba la fotografía. Fuimos poco a poco mejorando nuestros equipos, saliendo a tomar fotos, preferiblemente en blanco y negro.
¿Tu evolución es paralela a la de la fotografía?
La de cualquier fotógrafo está vinculada a la propia industria. Mis inicios coincidieron con la consolidación del color, una vez superado el auge por el blanco y negro.
Recordemos que las fotos en color fueron durante muchos años mal vistas, chabacanas incluso, similar a lo que pasó con el cine sonoro.
¿Revelas tú mismo las fotos?
Antes sí, en un laboratorio propio revelaba los negativos para después pasarlos a papel en la ampliadora, de un modo más artesanal. Ahora todo es digital y con el ordenador es mucho más rápido, aunque el funcionamiento es idéntico. Precisamos de una impresora fotográfica.
La mayoría de los fotógrafos disparamos en formato raw, es decir, conteniendo los datos de la imagen tal y como ha sido captada por el sensor digital de la cámara.
«A día de hoy la fotografía es muy cambiante; constantemente aparecen nuevos programas»
¿Cuáles han sido tus trabajos más relevantes?
Siempre me ha gustado trabajar para los demás, quizás por eso creamos el grupo de fotografía, a finales de los noventa; me fascina enseñar lo que sé. He ganado diversos concursos, el último, por ejemplo, el del cartel de Moros y Cristianos del pasado año.
La fotografía es, además, muy cambiante, constantemente aparecen nuevos programas. En los móviles se está introduciendo técnica de la fotografía computacional.
¿En qué consiste esta técnica?
Permite mejorar la imagen, editarla. Es el gran problema de nuestra profesión, porque todos los móviles cuentan con esta tecnología; la fotografía ha sido siempre la toma de un instante -algo que pueden recordar- y si este momento se transforma…
Las aplicaciones o las IA están muy bien, pero debemos saber utilizarlas. Esta manipulación a veces es aceptada en concursos fotográficos.
Pero no es justo.
¡Claro que no lo es!, pues compiten contra otros que han buscado el momento, han esperado y han disparado.
«El que todos tengamos cámaras ha provocado la desaparición del pequeño fotógrafo de pueblo»
¿Se está desvirtuando la profesión de fotógrafo?
Sin duda. Uno de los efectos de disponer de móviles con buenas cámaras es que el pequeño fotógrafo de pueblo prácticamente ha desaparecido. Años atrás había cinco en Crevillent y todos trabajaban en eventos o celebraciones (bodas, bautizos…); no queda ninguno.
Son trabajos que ha borrado la universalización de la fotografía, porque ahora parece que cualquiera puede ser fotógrafo, y no es así.
¿No te da pena?
Mucha. En Crevillent todavía se mueven las fotos de Juan Agustín, célebre fotógrafo; es extraño el día que no veo imágenes suyas en medios de comunicación o redes sociales.
La llegada de las IA puede empeorar todavía más este panorama, pues las fotos se desvirtúan totalmente. La foto deja de ser la que has captado -ese instante-, se ha convertido en otra.
«Vemos la luz, el lugar, el momento y decidimos que ése es el punto para tomar la foto»
Valoras mucho el instante.
Somos muchos los que hemos dedicado parte de nuestra vida a esperar ese instante, como un cazador que aguarda su presa. Vemos la luz, el lugar, el momento y decidimos que ése es el punto para tomar la foto.
Entonces, ¿las claves para saber escoger el momento son…?
Para algunos es algo innato, mientras a otros hay que enseñarles, porque no es sencillo hacer una buena foto y muchísimos factores pueden condicionarla. Sin ir más lejos, la composición.
Existen unas normas (bases) más o menos establecidas para hacer una buena fotografía, siendo todo un poco relativo.
¿Cuánto puede costar un buen equipo fotográfico?
Depende. Una persona que quiera tomar unas buenas fotografías -que luego pueda ampliar a veinte o treinta- con una cámara normal tiene suficiente. Es fundamental conocer el aparato que tienes entre manos, sus capacidades y limitaciones.
¿En qué estás ahora focalizado?
Actualmente en la selección del concurso de fotografía de la San Silvestre crevillentina, que organiza ‘Blanc i Negre’ desde hace veintiséis años. La entrega de premios se celebrará en otoño.
También queremos gestionar un evento junto a otra asociación fotográfica de la Vega Baja.


















